Berlín ofrece a consumidores de drogas analizar sustancias que toman

Berlín
Agencia (dpa)

El Gobierno tripartito de la ciudad de Berlín dio luz verde a un proyecto piloto que permitirá a los consumidores de drogas analizar la composición química de las sustancias que toman, tales como pastillas de éxtasis o cocaína, según confirmó a “dpa” la administración local de la ciudad-Estado.

Tras años de intensos debates, el Ejecutivo integrado por los socialdemócratas, el partido postcomunista La Izquierda y Los Verdes, se ha decidido a sacar adelante el proyecto denominado “Drug-Checking” (Análisis de droga), con el que buscan recabar información lo más exacta posible sobre los ingredientes y las dosis para posteriormente publicar los resultados.

A la capital alemana, considerada una ciudad de culto para los aficionados a la música electrónica y conocida internacionalmente por las fiestas maratonianas que se celebran en sus clubes, le ha perseguido desde siempre la fama de ser un lugar en el que resulta excesivamente fácil adquirir estupefacientes.

De hecho, una encuesta llevada a cabo por encargo del Gobierno local reveló que quienes frecuentan el mundo de la noche en Berlín consumen a menudo drogas como la marihuana, las anfetaminas y el éxtasis.

El plan cuenta con un presupuesto de 30,000 euros (34,200 dólares) para este año y de 120,000 euros para 2019 y ha sido adjudicado a organizaciones berlinesas dedicadas a combatir el consumo de drogas y las adicciones.

Para comenzar a operar, sin embargo, estos organismos deben esperar un dictamen que confirme la viabilidad legal del proceso, dado que en Alemania para que un ente pueda llevar a cabo el análisis de este tipo de sustancias es necesario recibir un permiso especial del Instituto Federal de Medicamentos y Productos Médicos.

Una vez que cuenten con la autorización necesaria, se deberá determinar cuándo y cómo se llevarán a cabo los análisis.

El “Drug-Checking” constituye uno de los pilares fundamentales del paquete de medidas para luchar contra el consumo de drogas que el tripartito que gobierna en Berlín incluyó en su pacto de Gobierno.

Los defensores de este proyecto argumentan que una de las mayores ventajas que ofrece es que permite tener un contacto directo con los consumidores de drogas y advertirles personalmente de los riesgos que corren al tomar determinadas sustancias.

Hay quien incluso confía en que, al aumentar los controles sobre la composición química de las drogas, quienes las producen se preocupen por sacar al mercado estupefacientes más seguros.

En otros países como Suiza este sistema funciona desde hace años. En el país helvético el Centro de Información sobre Drogas (DIZ) de Zúrich ofrece la posibilidad de analizar drogas dos veces por semana.