El extitular de la Coprecovid, Edwin Asturias se refirió a la situación del COVID-19 en Estados Unidos y varios aspectos de la pandemia en Guatemala. Foto: La Hora/Archivo

Edwin Asturias, profesor de Enfermedades Infecciosas y Epidemiología de la Universidad de Colorado y extitular de la clausurada (Coprecovid), respondió a una entrevista de La Hora, en la que abordó cómo la variante Delta se ha convertido en todo un desafió para Estados Unidos.

En ese contexto y el panorama observado en EE.UU., el experto, también hizo énfasis en que la emergencia de la variante en el país predice que vienen 2 a 3 meses muy malos, puesto que Delta es muy infecciosa.

La Hora: ¿Qué han hecho mal algunos estados de EE.UU.?

Edwin Asturias: En este momento la variante Delta se ha convertido en el mayor desafío en EE. UU. Es una variante altamente infecciosa y causa enfermedad más severa no solo en adultos mayores sino en jóvenes y niños.

Los Estados con niveles de vacunación completa arriba del 50% están mejor que los lugares donde menos del 40% de las personas han recibido 2 dosis.

Estados Unidos ha avanzado en la aplicación de la vacunación a sus ciudadanos. Foto La Hora/AP

Además, muchos gobernadores han politizado las medidas de salud pública, y han impuesto prohibiciones para las mascarillas obligatorias y otras restricciones, lo cual manda un mensaje equivocado a la población.

No es casualidad, que en estos lugares (Florida, Misisipi, Luisiana y Texas) la variante Delta está causando un lleno completo de hospitales y la saturación de camas de intensivo aun para niños.

LH: ¿Qué estados han enfrentado mejor la variante Delta en EE. UU.?

EA: Los Estados que han podido resistir esta ola de contagios de Delta un poco mejor tienen niveles de vacunación por arriba del 60% y además han seguido las indicaciones de científicos y salud púbica. Eso lo podemos ver en toda la costa Este y algunos estados de las Montañas como Colorado.

La lección es, los políticos deben seguir las indicaciones de salud pública, o atenerse a las consecuencias.




LH: ¿Qué efecto tienen los movimientos o discursos antivacunas sobre esta nueva oleada de contagios en EE. UU.

EA: Lamentablemente causan dudas en las personas y si hay poca confianza en el gobierno, no tienen como escuchar mensajes que los informen correctamente.

Vemos por ejemplo que ahora el discurso ya no es si las vacunas sirven o no (porque ya se demostró que sí), sino que esperan las aprobaciones oficiales de la FDA y el discurso conservador de que las compañías farmacéuticas están haciendo mucho dinero con estas vacunas.

Pero los mismos conservadores no tienen problema que compañías de tabaco, petróleo y otras hagan dinero a pesar de la salud de la población y el cambio climático. Es un discurso hipócrita y egoísta.

LH: ¿A dónde va Guatemala con los contagios que se tienen a diario?

La emergencia de la variante Delta en Guatemala predice que vienen 2 a 3 meses muy malos para el país.

Esta variante es muy infecciosa y hemos visto como aumento la positividad de pruebas y el número de casos a pesar de las medidas que hay. La diferencia es que al ser tan contagiosa y provocar más casos severos, ahora hay que cuidarse el doble o el triple, y eso se hace difícil sin apoyo de los empleadores y de medidas claves del Gobierno.

Una función importante que tiene que jugar el Estado en esta crisis de confianza es producir y difundir información seria y confiable. Foto La Hora/Salud

LH: ¿Todavía falta que veamos lo peor de la variante Delta en el país?

EA: Lamentablemente creo que sí. En la mayoría de los países, Delta se ha convertido en 6 a 8 semanas en 90% de los casos, y el reporte de secuencias del Ministerio de Salud muestra que aún es 40% en Guatemala. O sea, que sin niveles de vacunación altos y sin mayores medidas de contención, esta variante se diseminara muy rápido en la población.

LH: ¿Qué camino sería el correcto para lograr aplanar esa curva de contagios?

EA: Número uno es acelerar la vacunación, y eso significa que tanto el personal de salud, empresarios, y Gobierno, deben trabajar como uno solo para lograr vacunar a la mayoría de las personas.

Es como que hubiera un gran incendio en el pueblo, usted no continúa vendiendo sus mercancías y espera a que otros apaguen el fuego, usted se suma al esfuerzo con todo, y luego retoma su comercio.

El sector privado tiene capacidad de regularse, y si el Gobierno no le impone restricciones, podría promoverlas para lograr evitar una catástrofe. Pero se ha perdido la poca unidad que logramos a mediados del 2020.




LH: ¿Qué escenario le espera al país si sigue tal cual como va ahora, con las medidas impuestas por Gobierno y Salud?

EA: Mi criterio es que las medidas decretadas en el Estado de Calamidad son insuficientes. Son medidas tibias, y el virus se contagia a través del contacto humano.

La única manera de reducir ese contacto, es hacerlo menos frecuente y con menos personas. Eso significa limitar movilidad, limitar reuniones de más de 10 personas e imponer multas si la mascarilla no se usa.

Espero estarme equivocando, pero el escenario es negativo, y creo que tanto el guatemalteco como su economía sufrirán mucho en los próximos meses como consecuencia de decisiones no basadas en la salud pública y la protección de la vida.

La mayoría de vacunados ha sido por donaciones y por sistema Covax según indicó el presidente Alejandro Giammattei. Foto. La Hora/@DASguatecentral


 

Grecia Ortíz
Periodista y Comunicadora de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Reportera para el Diario La Hora desde 2015. En la actualidad realiza contenido para La Hora Voz del Migrante, en temas de interés para la comunidad migrante en Estados Unidos.
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