Aranceles de EE. UU. a aliados generan amenazas de represalias

Por KEN THOMAS y PAUL WISEMAN
WASHINGTON
Agencia (AP)

El gobierno del presidente Donald Trump asestó un duro golpe ayer a los aliados más cercanos de Estados Unidos al imponer aranceles a las importaciones de aluminio y acero de México, Canadá y Europa, medida que generó anuncios inmediatos de represalias.

Los precios de las acciones se desplomaron en medio de temores de una guerra comercial: el promedio industrial Dow Jones cayó cerca de 252 puntos (1%), para cerrar en 24.415,84.

Los impuestos a las importaciones amenazan con hacer aumentar los precios para los consumidores y compañías estadounidenses, y probablemente incrementarán la incertidumbre para las empresas e inversionistas del mundo.

El secretario de Comercio Wilbur Ross dijo que a partir de hoy se aplicará un arancel de 25% a las importaciones de acero y del 10% a las de aluminio.

El presidente Donald Trump había impuesto originalmente los aranceles en marzo, bajo el argumento de que una dependencia de los metales importados representaba una amenaza a la seguridad nacional. Pero en ese entonces exentó a Canadá, México y la UE a fin de ganar tiempo para las negociaciones, un aplazamiento que concluyó ayer a medianoche.

Otros países, entre ellos Japón el mayor aliado de Estados Unidos en Asia, ya pagan los aranceles.

Las medidas de Washington suscitaron el enojo de Europa, Canadá y México, y causaron promesas de rápidas represalias contra las exportaciones de Estados Unidos.

“Esto es proteccionismo, ni más ni menos”, declaró Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea.

El presidente francés Emmanuel Macron consideró que la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles a la Unión Europa es “ilegal” y un “error”. En tono amenazador, Macron evocó el periodo previo a la Segunda Guerra Mundial al decir que “el nacionalismo económico lleva a la guerra. Eso es exactamente lo que ocurrió en la década de 1930”.

La UE amenazó antes con responder aplicándole aranceles a los productos estadounidenses, entre ellos el whisky de Kentucky, los pantalones vaqueros y las motocicletas. David O’Sullivan, embajador de la Unión Europea en Washington, indicó que las represalias probablemente serían anunciadas a finales de junio.

México, por su parte, se manifestó “en contra de medidas proteccionistas que afectan y distorsionan el comercio internacional de mercancías”, y anunció que fijará aranceles similares a productos que importa de Estados Unidos.

“México impondrá medidas equivalentes a diversos productos como aceros planos (lámina caliente y fría, incluidos recubiertos y tubos diversos), lámparas, piernas y paletas de puerco, embutidos y preparaciones alimenticias, manzanas, uvas, arándanos, diversos quesos, entre otros, hasta por un monto equiparable al nivel de la afectación”, informó en un comunicado la Secretaría de Economía.

“Esta medida estará vigente hasta en tanto el gobierno estadounidense no elimine los aranceles impuestos”, agregó.

La secretaría mexicana advirtió que los aranceles al acero y el aluminio afectarán a sectores estratégicos para América del Norte, como el automotriz, el aeroespacial y el electrónico.

En Canadá, el primer ministro Justin Trudeau consideró que “estos aranceles son totalmente inaceptables”.

“Canadá es un proveedor seguro de aluminio y acero a la industria de defensa de Estados Unidos, brindando el aluminio para los aviones estadounidenses y el acero para los tanques estadounidenses”, declaró Trudeau. “Es inconcebible que Canadá pudiera ser considerada una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos”.

El gobierno canadiense advirtió que respondería en los mismos términos con sus propios aranceles a productos estadounidenses por un valor de 12 mil 800 millones de dólares, desde el acero al yogurt y el papel higiénico.