Ante crimen fronterizo, ¿Dónde está el poderoso lobby?

Oscar Clemente Marroquín
ocmarroq@lahora.com.gt

Cada día se conocen más detalles del asesinato cometido por un miembro de la patrulla fronteriza en contra de la ciudadana guatemalteca Claudia Patricia Gómez, muerta de un balazo en la cabeza en un incidente que ha despertado la indignación no sólo de los migrantes guatemaltecos en Estados Unidos sino de ciudadanos de ese país que se sienten preocupados por el comportamiento de los agentes encargados de controlar los flujos de migración ilegal que siguen llegando. La prensa norteamericana ha calificado muy duramente el crimen y hay congresistas que ya están pidiendo una seria investigación para determinar la responsabilidad de las autoridades en esa dolorosa muerte de una jovencita que viajó en busca de un horizonte que no encontró en su propia Patria.

El gobierno de Guatemala tuvo una tibia reacción ante el crimen de la compatriota, lo cual no sorprende porque está visto que no es prioridad de las autoridades de Relaciones Exteriores la atención de los migrantes. Pero llama poderosamente la atención que ese intenso cabildeo que han venido realizando desde hace muchos meses para minar el trabajo en contra de la corrupción y para atacar a la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, no se haga sentir cuando se produce una situación como la tragedia que estoy comentando. Han gastado millones de quetzales en viajes y en financiar a empresas dedicadas a cabildear en una línea que se ha visto exitosa sobre todo en el caso Bitkov, el que plantean como un gravísimo crimen cometido contra una persona a la que presentan como inocente de los cargos formulados en su contra.

Pero no dicen ni una palabra cuando es una mujer guatemalteca, además indígena, quien corre una suerte irreversible por esa grave xenofobia que se ha exacerbado en Estados Unidos como resultado de la retórica que desde la Casa Blanca se utiliza para referirse a los migrantes, borrando por completo una historia llena de experiencias enriquecedoras de una sociedad que fue abierta y receptiva durante generaciones para recibir a quienes llegaban en busca de concretar lo que los norteamericanos conocen como el Sueño Americano.

El gobierno debió aprovechar la ventaja que le dio el ponerse de alfombra del presidente Trump en el caso del traslado de la Embajada en Israel para siquiera lograr que el mismo Ejecutivo ordenara una seria investigación para establecer las circunstancias del crimen y de esa manera prevenir nuevos hechos de violencia contra nuestros compatriotas. Lejos de eso, el querido aliado de Jimmy Morales ha dicho que reducirá la ayuda a los países de donde vienen los migrantes, ignorando la causa económica que es fundamental en la migración. Y en casos como el de Guatemala no puede ignorarse la responsabilidad de Estados Unidos al haber revertido un proceso de modernización de la economía en los años cincuenta que pudo haber reducido la enorme brecha social que hoy es causa de ese abrumador flujo migratorio. Solo falta que, para seguir buscando el daño a la CICIG, Morales y los lobistas aplaudan la actitud de Trump en contra de nuestros compatriotas.

Diario La Hora
Visión: Realizar un trabajo periodístico que contribuya a la consolidación de la democracia en Guatemala, a partir del periodismo investigativo y de opinión.Misión: Ser un medio de comunicación imparcial, veraz y responsable, dirigido a líderes de opinión con incidencia en los círculos de pensamiento y en el ámbito político guatemalteco.
Artículo anteriorPatrulla fronteriza – Frontera de fuego
Artículo siguienteRetorciendo el derecho