Análisis: Trump se queja de migración pero ayudó a debilitar lucha anticorrupción

Ante las declaraciones y quejas que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha lanzado en contra de Guatemala y Honduras, por el tema de la migración irregular y ante el apoyo que su Gobierno le dio al presidente Jimmy Morales para debilitar la lucha contra la corrupción y la impunidad en el país, analistas consultados aseguraron que esto es debido a una política contradictoria y fragmentada de Estados Unidos.

Por Eder Juárez
ejuarez@lahora.com.gt

Según Ursula Roldán, Directora del Instituto de Investigación y Proyección sobre Dinámicas Globales y Territoriales (IDGT), se trata de una política contradictoria del Gobierno de los Estados Unidos que lamentablemente solo debilitó la lucha contra la corrupción.

ROLDÁN: TRUMP SE PRESTÓ AL JUEGO DE MORALES

“Él –Donald Trump- no creo desde el momento que se inició el ataque contra la CICIG, hubiera sido un buen momento para que Estados Unidos reforzara esa lucha y la postura de que la CICIG pudiera continuar en el país y por lo tanto EE.UU. Se prestó al juego de Jimmy Morales en cuanto a terminar el convenio de forma anticipada, en cuanto a negar el ingreso del Comisionado y luego entrar en juego de chantaje hasta cierto punto en cuanto a aplicar políticas que este Gobierno obedeciera” señaló Roldán.

Agrega que esto solamente ha traído desgaste institucional y más deterioro de las políticas en Guatemala, “lo que estamos viendo son resultados en cuanto a que la gente se sigue yendo, que aquí no se generan las condiciones adecuadas para que la gente vea un futuro en Guatemala y por eso se tiene esa crisis migratoria que se está generando en la frontera sur de los Estados Unidos y la frontera sur de México”.

De acuerdo con Roldán, la queja de los EE.UU. fuera diferente si se hubiera apoyado la lucha contra la corrupción. “Estaríamos en el camino de un fortalecimiento institucional de la justicia, se hubiera tenido una opción política diferente para el nuevo Gobierno, también estaríamos en camino de poder implementar en el mediano plazo algunos de los lineamientos que se lanzaron en el plan Alianza para la Prosperidad” manifestó.

Además aseguró que al contrario de lo anterior, “estamos metidos en un agujero, entre las presiones de Estados Unidos, entre el Gobierno que busca una negociación para salir bien librado estos últimos meses y quién sabe si también negociando su impunidad futura y la gente que busca como única salida la migración”.

EL TEMA MIGRATORIO PARA TRUMP SOLO LE INTERESA PARA REELEGIRSE

Por su parte el excanciller, Eduardo Stein, dijo que lo que se percibe desde afuera, es que hay fracturas internas muy serias en la definición y la implementación de la política exterior norteamericana, en donde se ha venido percibiendo en la administración de Trump, fracturas internas entre los equipos profesionales de varios Ministerios y de los criterios de cambio en esas políticas que ha querido implementar la Casa Blanca propiamente.

“Eso ha entrado en un capítulo nuevo ahora que el presidente Trump ha anunciado sus intenciones de reelegirse, y lo que se percibe es que el tratamiento de los temas fundamentales que él considera necesarios para su reelección, porque aluden a la opinión compartida de los votantes que lo eligieron la primera vez, es lo que necesita promover, entre ellos una política anti migratoria” manifestó Stein.

De acuerdo con el exvicepresidente, es muy difícil encontrar en los pronunciamientos oficiales tanto del presidente Trump como la de sus allegados criterios que no respalden la lucha contra la corrupción, “más bien son medidas en la práctica en donde le sustrajeron el apoyo a la CICIG que fue uno de los elementos que sobre todo la Embajada de los Estados Unidos en Guatemala respaldó de manera vigorosa hasta hace pocos meses”.

Agregó “lo que más sorprende y ofende, es haber escuchado los juicios tan negativos, sobre nuestros países que el presidente Trump expresara ayer, es difícil aceptar que el presidente de la nación más poderosa del mundo y que ha tenido una relación tan diversa y tan profunda con la región durante décadas se exprese de forma tan insultante e incluso hasta sus propias instituciones y funcionariado por haber estado cooperando históricamente con nosotros” dijo Stein.

Por último el diplomático aseguró que el tema migratorio para Trump solo le interesa para reelegirse, “pero no le interesa el bienestar integral de las poblaciones y de los países amigos”.

LA MIGRACIÓN UN CABALLITO DE BATALLA

Entre tanto Ana María Diéguez, exvicecanciller, dijo que el hecho de que el Gobierno de Estados Unidos no se pronunciara por el tema de CICIG es una forma de apoyo, (pero no se puede asegurar ese término), y es que en el Gobierno actual de los Estados Unidos, hay que diferenciar muy claramente la posición que hay en la Casa Blanca a la que pudiera haber de los diplomáticos del Departamento de Estado.

“Nosotros lo que teníamos en el pasado era una coordinación entre las políticas que impulsaba la Casa Blanca y las distintas instituciones del Estado norteamericano, como el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Nacional del Consejo Asesor de Seguridad, y esa coordinación en la actualidad está un poco lastimada por los mensajes de Trump” dijo Diéguez.

Además indicó que no se puede decir que el Gobierno de los Estados Unidos no nos ha apoyado en la lucha contra la corrupción, “es simplemente la agenda del Presidente, es una agenda de reelección y el hace nuevamente de la migración un caballito de batalla, sobre todo tratando de presentarnos a los migrantes como delincuentes, terroristas, que en Guatemala es lo último que se le puede decir a la gente que no encuentra como mantener a su familia, no solo porque no hay oportunidades, sino por la sequía que nos ha afectado recientemente”.

Agregó que la estrategia de Trump le está dando resultados, “porque el americano blanco que vive en la zona central de los Estados Unidos sigue esa idea y se siente representado en lo que él dice, ha habido un aumento de la xenofobia, de blancos que le recriminan a los latinos qué hacen en los Estados Unidos y porque hablan español en su trabajo que lo deben hacer en sus casas, cosas que no se veían antes”.