¿Amenaza o promesa? Auto eléctrico eliminaría empleos

Brazos robot inmóviles en la línea de montaje de la fábrica Volkswagen en Zwickau, Alemania. Foto al hora: Jens Meyer/Ap.

Por DAVID McHUGH
ZWICKAU, Alemania
Agencia (AP)

A lo largo de 115 años, la industria automotriz en Zwickau ha pasado por enormes convulsiones como la Segunda Guerra Mundial y la caída del comunismo en Alemania oriental. Ahora los 90 mil habitantes entran de cabeza en una nueva era de cambios: Volkswagen, el principal empleador local, fabricará exclusivamente autos eléctricos.

La automotriz más grande del mundo está creando su primera planta para autos eléctricos y abandonando progresivamente la producción de los autos a motor de combustión interna fabricados por generaciones de trabajadores locales.

La transformación genera interrogantes sobre las perspectivas a largo plazo de la industria automotriz, que emplea a 840 mil personas en Alemania y millones en el mundo, como fuente de empleo para localidades como Zwickau, que dio al mundo tanto la marca de lujo Audi como el “auto popular” Trabant de la era comunista.

Probablemente se necesitarán menos trabajadores y con capacitación distinta. Todavía no existe un mercado masivo para los autos exclusivamente a batería. Se dice que la inversión de 1 mil 200 millones de euros (1 mil 350 millones de dólares) de VW es una señal de esperanza para la localidad. Pero hay menos certeza en cuanto a las tendencias a largo plazo del sector como fuente de trabajo.

Una de las inquietudes principales es que los autos eléctricos no necesitan motores y transmisiones con miles de partes metálicas que requieren montaje. Mientras un motor de combustión interna tiene 2 mil a 3 mil piezas metálicas, un tren motor eléctrico tiene 150 a 250. Y las baterías que los alimentan se producen mediante procesos que los robots pueden realizar fácilmente.

El Instituto Frauenhofer de Ingeniería Industrial de Stuttgart calcula que se perderán entre 23.000 y 97.000 empleos en el sector para 2030. Si bien es apenas una fracción de los 44 millones de empleos en Alemania, las pérdidas probablemente se concentrarán en ciertas localidades y empresas, como las proveedoras.