Alojamiento de migrantes causa tensiones en islas Canarias

Tras su rescate en el mar, numerosos migrantes provenientes de África permanecen sentados en el puerto de Arguineguín en la isla de Gran Canaria, España. Foto La Hora/AP/Javier Fergo.

Por RENATA BRITO
BARCELONA
Agencia AP

Una controversia sobre dónde alojar a migrantes africanos cuya llegada en embarcaciones va en aumento en las islas Canarias de España se profundizó ayer cuando la alcaldesa de la localidad más afectada solicitó al gobierno central retirarlos de hoteles locales.

Más de 20.000 africanos del oeste y marroquíes han llegado en botes al archipiélago ubicado en el océano Atlántico o se les rescató del mar en lo que va del año, un incremento de 1.500 sobre el mismo periodo de 2019.

Onalia Bueno, alcaldesa de Mogán en Gran Canaria, dijo que el gobierno debería retirar a 3.471 migrantes, incluidos menores no acompañados, de 10 hoteles ubicados en la zona de ella para fines de año, cuando expiran los contratos con los hoteleros, y trasladarlos instalaciones de gobierno, incluso en la parte continental de España.

Bueno dijo que la solidaridad de Mogán tenía como fecha de expiración el 31 de diciembre. La funcionaria manifestó temor de que el albergue temporal de migrantes en lugares turísticos empañe la imagen de las islas como destino turístico, en especial entre los visitantes británicos.

Bueno advirtió a los hoteles que los multaría hasta con 300.000 euros si continuaban alquilando habitaciones al gobierno el año entrante.

La alcaldesa aseveró que era inadmisible que Gran Canaria se convierta en una prisión, en una Lampedusa o una Lesbos, debido a la inacción de este gobierno y la falta de coordinación.

La secretaria de Estado de Migraciones, Hana Jalloul, rechazó el ultimátum y aseguró que los hoteles son una solución transitoria adecuada dada la caída del turismo a causa de la pandemia de coronavirus.

Cuestionada sobre el tema durante una conferencia con corresponsales extranjeros, Jalloul preguntó que si ella dejara a esos inmigrantes en las calles, los servicios sociales tendrían que atenderlos. ¿Puede creerse que la alcaldesa tenga los recursos para albergar a 3.400 migrantes?, preguntó.

La desavenencia es la más reciente en meses de tensiones en momentos en que Madrid intenta impedir que los migrantes salgan rumbo al territorio continental español. El gobierno teme que pudiera alentar a más migrantes a emprender la peligrosa travesía a Europa, que este año ya se ha cobrado al menos 500 vidas.

Como resultado, miles de migrantes permanecen en tiendas de campaña en el puerto de Arguineguín en condiciones insalubres hasta que puedan ser transferidos a un hotel o a centros de recepción en las islas.

Aunque algunos hoteles han colaborado sin trabas, algunas asociaciones del sector han manifestado descontento con el gobierno español por no encontrar soluciones permanentes.