«Soy descuidado con mi billetera, pero eso no me hace delincuente», Alcázar rechaza señalamientos de participación en secuestro de odontólogo

Sergio Osegueda

El Juzgado de Mayor Riesgo B lleva a cabo la audiencia de primera declaración en contra de Andrés Alcázar Crespo, capturado la semana pasada, señalado por el Ministerio Público (MP) de supuestamente proveer de los chips de teléfono utilizados por la banda de secuestradores del odontólogo Julio Martínez Murillo para que estos realizaran las llamadas en el momento de la negociación del rescate.

Ante estas acusaciones, Alcázar decidió rendir declaración y desligarse de los señalamientos en su contra.

«No me hago responsable por lo que se me está acusando», comenzó diciendo Alcázar luego de escuchar que supuestamente este habría adquirido al menos cinco chips que, según la investigación, fueron utilizados por los secuestradores para negociar.

Esta sería la implicación, relacionada con chips, del sexto capturado en el caso del secuestro del odontólogo Julio Martínez

Alcázar señaló ante el juez Eduardo Orozco que no hizo ninguna de las acciones que el MP le imputó y acotó que este habría perdido su Documento Personal de Identificación (DPI) en abril de 2025, un mes antes de que se ejecutara el secuestro de Martínez.

«A mí se me perdió mi DPI en dos ocasiones. En la primera ocasión, recuerdo que lo perdí el 29 de abril de 2025. Esa vez perdí mi billetera, la cual tenía mi DPI, mi licencia y Q10. Recuerdo bien esa fecha porque ese día fuimos a celebrarle el cumpleaños a mi hermano», relató.

No obstante, Alcázar aclaró que no presentó denuncia de la pérdida del DPI porque no necesitaba algún trámite en ese momento y, por lo tanto, no hizo la respectiva reposición sino hasta el 25 de junio, cuando necesitaba el documento para inscribirse en el segundo semestre de la universidad a la que asiste.

«Aunque un pariente, un familiar, un ser querido o un amigo me lo hubiera pedido, yo no lo hubiera hecho. Yo no hago ese tipo de favores», resaltó.

La segunda vez que perdió el DPI, según sus palabras, fue el 2 de diciembre de 2025, donde, luego de hacer uso de un vale para unas fotografías navideñas, se percató de que en su mochila ya no estaban ni su teléfono ni su billetera, que contenía su DPI y licencia de conducir.

«Sé que soy muy descuidado con mi billetera, pero eso no me hace ningún delincuente», manifestó.

Durante el interrogatorio realizado tanto por el MP como por los querellantes, Alcázar negó conocer a Julio Girón, aunque vivieran en el mismo residencial donde ocurrieron los hechos en mayo de 2025.

Sin embargo, este sí aceptó conocer a la hija de Girón, pues estudiaron juntos en 2024, pero afirmó que desde entonces no mantuvo ningún tipo de comunicación con ella.

De momento, el MP solicitó que sea ligado a proceso penal por el delito de plagio o secuestro, mientras que la defensa solicita una falta de mérito a su favor. Se espera que en las próximas horas, el juez Orozco dé a conocer una resolución al respecto.