
CHICAGO
DPA
La selección estadounidense de fútbol se dio hoy un festín en la Copa América Centenario al golear 4-0 a una irreconocible Costa Rica en su segundo duelo por el Grupo A del certamen.
En el estadio Soldier Field de Chicago y ante una hinchada entregada a los suyos, el organizador del torneo continental no tuvo piedad de una Costa Rica que se desmoronó en cuanto Clint Dempsey abrió el partido desde el punto de penal a los ocho minutos.
La selección centroamericana no tuvo capacidad de reacción y vio, impotente, cómo Jermaine Jones, en el 36′ y Bobby Wood, en el 41′, cerraban un duelo al que Graham Zusi puso la guinda en el 86′.
Estados Unidos, que había caído 2-0 ante Colombia en el partido inaugural de la Centenario, se rehizo así de su mal estreno, empató en el grupo a tres puntos con la selección «cafetera», que más tarde se mide a Paraguay, y confirmó la progresión de su fútbol, superior al de Costa Rica hoy día.
El seleccionado «tico», que en el primer partido ya mostró una mala imagen ante Paraguay (0-0), no ofreció ningún signo de mejora ante los dirigidos por Jürgen Klinsmann, que aprovecharon las debilidades defensivas de los costarricenses para matar el partido ya en la primera parte.
Veloces y siempre atentos a los posibles fallos de Costa Rica, los estadounidenses sorprendieron a menudo de contragolpe, pero también en jugadas elaboradas, que pusieron en evidencia a la defensa «tica».
Después de que Cristian Gamboa frenara a Wood con una falta dentro del área y Dempsey convirtiera el penal, los zagueros costarricenses tampoco supieron cómo parar al inicisivo Jones, que protagonizó un par de buenas ocasiones, antes de batir a Patric Pemberton con un derechazo el borde del área.
El tanto fue la culminación perfecta de un fulgurante contragolpe, que nació de un robo de balón en el mediocampo.
Sin apenas tiempo a recuperarse del holpe, cuando ya pensaba en la pausa para interrumpir el dominio estadounidense, los dirigidos por Óscar Ramírez encajaron un tercer gol, que resultó definitivo.
En otra buena jugada de los norteamericanos, el balón llegó a Wood que, rodeado de contrarios en la medialuna, se zafó de su defensor a la media vuelta y, con su pierna derecha, conectó un potente disparo, que entró pegado al palo izquierdo del arco «tico».
Quedaban algo más de 45 minutos por disputar y el choque estaba sentenciado, por más que, en un intento de evitar una despedida prematura y obligada por el orgullo, Costa Rica regresó del descanso con mucho más ímpetu y más incisiva de los que había mostrado en toda la primera parte.
Un zurdazo de Joel Campbell que salió ligeramente desviado a los cinco minutos había sido casi todo el bagaje ofensivo de los de Ramírez en los primeros 45 minutos.
Tras la pausa, Costa Rica aumentó la velocidad, presionó la salida de balón de los estadounidenses y logró armar alguna contra, a menudo lanzada por Christian Bolaños, sin mayores resultados.
La mejor ocasión de los «ticos», de hecho, no llegó hasta el minuto 82, cuando el balón se paseó por el área chica estadounidense con Brad Guzan vencido y sin que ningún delantero costarricense acertara a rematar.
Sí lo hizo, cuatro minutos más tarde y para redondear la fiesta estadounidense, Graham Zusi, con zurdazo desde el centro del área que se coló por el lado derecho del arco «tico».
El quinto pudo llegar en la siguiente contra estadounidense, pero el arquero logró a atajar y apenas hubo tiempo para más.
Al calor de su entusiasmado público, los de Klinsmann festejaron el contudente triunfo, que los situó con un pie en la siguiente ronda.
Costa Rica, con un solo punto y un enfrentamiento pendiente con Colombia, dependerá ahora de lo que haga Paraguay en sus choques con los «cafeteros» y los estadounidenses para sostener su mínima posibilidad de clasificación.







