Mundial 2026: Resultados de los partidos del 7 de julio

Gerson Sulecio

La Albiceleste supo sufrir para mantener vivo el sueño de la defensa del título. En una batalla que se complicó de más y que requirió de toda la casta de sus figuras, la selección de Argentina derrotó 3-2 a un aguerrido cuadro de Egipto, sellando un dramático pase a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026.

El planteamiento de los Faraones sorprendió temprano en el partido. Al minuto 15, el defensor Yasser Ibrahim aprovechó un balón parado para adelantar a los africanos por 1-0, congelando el ritmo de juego y obligando a los sudamericanos a remar contracorriente. La tensión aumentó en el complemento cuando Mostafa Zico, al minuto 67, firmó un sorpresivo 2-0 que ponía a la campeona del mundo al borde del abismo y de una eliminación histórica.

Sin embargo, el orgullo del campeón emergió en el último cuarto de hora de la mano de sus pilares. Al minuto 79, el zaguero Cristian «Cuti» Romero descontó con un potente frentazo para inyectar vida a la tribuna con el 2-1. Apenas cuatro minutos más tarde, al 83′, el eterno capitán Lionel Messi apareció en el área para dictaminar el empate 2-2 transitorio. El golpe psicológico fue letal, y ya en el tiempo de descuento (90’+2′), Enzo Fernández culminó la hombrada al firmar el agónico 3-2 definitivo.

La tensión se apoderó por completo del Estadio BC Place en un duelo de eliminación directa de altísima intensidad física y rigor táctico. Durante los 90 minutos reglamentarios y la posterior prórroga, las selecciones de Suiza y Colombia igualaron 0-0 en un choque de estilos muy marcado; el combinado helvético priorizó un orden defensivo impecable que maniató las piezas creativas del equipo sudamericano, mientras que el conjunto cafetalero monopolizó la posesión del esférico, pero careció de la profundidad y la claridad necesarias en el último toque para batir el cerrojo europeo.

Tras el desgaste absoluto en los 120 minutos de juego, el boleto a los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026 tuvo que dirimirse desde el punto penal, donde la fortuna y la frialdad sonrieron al bando suizo. La escuadra helvética impuso su jerarquía y puntería en la tanda definitiva, aprovechando los fallos del combinado colombiano para sellar su clasificación a la ronda de los ocho mejores del planeta y dejando a los dirigidos por el cuadro cafetero con las manos vacías en territorio canadiense.