La Copa del Mundo 2026 acaba de registrar una de sus páginas más impactantes. En un desenlace digno de una película de suspenso, la selección de Noruega firmó un auténtico batacazo mundialista al derrotar 2-1 a Brasil, dejando fuera de los octavos de final a una de las máximas potencias del planeta fútbol.
El encuentro estuvo marcado por la paridad táctica y los nervios a flor de piel, pero el tramo final se convirtió en un volcán de emociones desatado por una sola figura: Erling Haaland. El implacable delantero noruego rompió la igualdad al minuto 79 con un soberbio remate que puso el 1-0. Lejos de replegarse con éxito, Brasil se volcó al ataque dejando espacios que el propio ‘Androide’ castigó de forma implacable al minuto 90, clavando un doblete que parecía sentenciar todo de manera categórica con el 2-0.
Sin embargo, el orgullo de la Canarinha obligó a un cierre dramático. Ya en el tiempo añadido, cuando el reloj marcaba el minuto 90:10, el árbitro señaló una pena máxima en favor de los sudamericanos. Neymar Jr. asumió los galones y descontó desde los once pasos para poner el 2-1, pero el tiempo no dio para más. Con el pitazo final, se consumó la hazaña vikinga y el adiós prematuro del pentacampeón.
Se consumó el adiós del Tricolor en una batalla de tintes épicos. En un compromiso vibrante de principio a fin, la selección de Inglaterra se impuso 3-2 ante un combativo México, sellando su boleto a los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026 y dejando en el camino a un combinado azteca que peleó con el cuchillo entre los dientes hasta el último suspiro del tiempo añadido.
El conjunto británico impuso condiciones temprano gracias a una exhibición de jerarquía por parte de Jude Bellingham. El mediocampista inglés frotó la lámpara por partida doble, firmando un doblete a los minutos 36 y 38 para poner tierra de por medio. Cuando parecía que el panorama se tornaba oscuro para los dirigidos por el cuadro mexicano, Julián Quiñones apareció al minuto 42 con un remate oportuno en el área para descontar e inyectarle vida al Tri antes del descanso.
El complemento arrancó con drama absoluto. Al minuto 54, el zaguero inglés Jarell Quansah vio la tarjeta roja directa, dejando a los europeos con diez hombres y abriendo una ventana de esperanza para la escuadra mexicana. Sin embargo, los Tres Leones reaccionaron rápido a la adversidad y, al minuto 60, Harry Kane facturó con frialdad desde el manchón penal para poner el 3-1. México sacó el orgullo, aprovechó la superioridad numérica y volvió a emocionarse al minuto 69, momento en el que Raúl Jiménez transformó con maestría otra pena máxima para dictaminar el definitivo 3-2. A pesar del asedio tricolor en el descuento, el bloque inglés resistió y amarró la clasificación.








