
Este 25 de junio, el Ministerio de Educación entregó a siete docentes la Orden Nacional Francisco Marroquín 2026. Este galardón busca reconocer a las maestras y maestros que se han destacado por su proyección social, vocación y aportes al sistema educativo.
José Celestino Guarcax González es un profesor maya kaqchikel de Sololá que se ha destacado por su trabajo de investigación del idioma kaqchikel y su labor en la generación de materiales didácticos y pedagógicos. Guarcax agradece al Ministerio de Educación este reconocimiento, ya que lo motiva a continuar realizando estos aportes al magisterio.
Lleva 22 años siendo docente, y ha trabajado en distintos centros educativos en áreas rurales del país, al igual que en la ciudad capital. Actualmente, trabaja en la Escuela Oficial Rural Mixta Miguel García Granados, en El Tablón, Sololá. Guarcax decidió dedicarse a la docencia gracias a la influencia de su padre, quién también fue profesor durante muchos años.
El galardonado recuerda con cariño los impulsos de él, no sólo para seguir con esta carrera sino que también para continuar estudiando en la universidad. Por lo que dedica este premio a sus padres.
#AhoraLH | Asimismo, el condecorado José Celestino Guarcax González agradece el galardón y el reconocimiento a su labor de investigación educativa.
📹✍️: Mariana Torres/LH pic.twitter.com/bZRHYZS4ou
— Diario La Hora (@lahoragt) June 25, 2026
Una de las galardonadas es Emilia Josefa Juan Lorenzo, originaria de Santa Eulalia, Huehuetenango. Es Maestra de Educación Primaria Bilingüe K’anjob’al-Español, enseñando en ambos idiomas. Actualmente, es profesora de primer grado.
Este no es un triunfo y celebración individual para Emilia, sino que es una victoria para toda la comunidad de Santa Eulalia y Huehuetenango. Lleva 19 años siendo maestra, siempre en el nivel de Primaria. La profesora cuenta con siete títulos académicos, pero lo más importante para ella es cumplir con su labor al 100% de sus capacidades, además de su rol como madre de familia.
Otro de los profesores celebrados en este Día del Maestro es Elmer Oswaldo Xitumul Tista, originario de San Miguel Chicaj, Baja Verapaz. Ha colaborado en gestión de proyectos, iniciativas de desarrollo comunitario, construcción de infraestructura educativa, y la promoción de la educación bilingüe. Ha dedicado su vida al trabajo abnegado con la niñez, en especial desde la educación media.
#AhoraLH | Elmer Oswaldo Xitumul Tista, galardonado con la Orden Nacional Francisco Marroquín, dialoga sobre sus inicios en la docencia y trabajo en infraestructura educativa.
📹✍️: Mariana Torres/LH pic.twitter.com/ZQLplMkTED
— Diario La Hora (@lahoragt) June 25, 2026
En entrevista con La Hora, el profesor destacó que esta era una oportunidad para presentar una petición a las autoridades, para mejorar el salario de la comunidad docente del renglón 021.
Comenzó su carrera docente en el caserío Chupel, una de las comunidades más alejadas de San Miguel Chicaj, lugar en donde no hay energía eléctrica ni carreteras. Después, estuvo en la aldea San Francisco durante 5 años, y lleva 16 años enseñando en el Instituto Nacional de Educación Básica INEB Cantón San Juan.
#AhoraLH | Por otro lado, el galardonado Boris Vinicio Martínez Tobar explica sus inicios como maestro, un legado familiar, y resalta su trabajo en la inclusión de estudiantes con discapacidad.
📹: Daniel Ramírez/LH
✍️: Mariana Torres/LH pic.twitter.com/tK7xpcduEq— Diario La Hora (@lahoragt) June 25, 2026
Boris Vinicio Martínez Tobar fue otro de los profesionales reconocidos por las autoridades ministeriales. Proveniente de Izabal, recuerda que decidió entrar a la docencia por decisión familiar. En ese momento, tenían dificultades económicas para acceder a una carrera, por lo que lo más cercano era ser maestro.
31 años después, agradece a sus padres por impulsarlo a seguir una carrera en donde podía trascender y servir a su comunidad. Para Boris, este es un honor y lo considera como seguir los pasos de ellos, quienes también han servido a su comunidad desde sus roles de liderazgo. No se equivocó de profesión, mas bien, está lleno de alegría y satisfacción por poder cumplir un trabajo de proyección.
Durante estos años, ha trabajado en todos los niveles de educación del sistema nacional y en educación superior. Pero considera que su mayor logro fue presentar un estudiante para impulsar la inclusión de estudiantes con discapacidad. Se ha enfocado en esta problemática, y se especializó sobre ella en la universidad.
Para Boris, su trabajo es una constante lucha por la inclusión. Ayudar a las personas a ser personas pensantes y capaces de enfrentar a una sociedad que fue diseñada para discriminar. Desde su trabajo docente, impulsa a las y los estudiantes a creer en sus capacidades, a que sus familias les valoren, y abrirles oportunidades para ingresar al mundo laboral-técnico.
Este premio representa para él una gran satisfacción, dado que el trabajo docente es invisibilizado, y pareciera que no tiene trascendencia. “Usted de maestro no va a pasar”, recuerda el profesor. Y ante esto, él responde que todas las personas han tenido que pasar por las aulas, y que los logros de la comunidad estudiantil también son de sus docentes.
Le dedica el premio a la Escuela José Ruben Contreras Padilla del barrio el Carrizal, en Morales: a sus directores, la comunidad educativa y el pueblo.
Durante el evento solemne, la profesora Victoria Monzón Monroy de Toledo impartió un discurso en representación del grupo. Ella tuvo pasión por la docencia desde niña: recuerda jugar a juntar a niños, fingiendo ser maestra.
#AhoraLH | Galardonada Victoria Monzón narra su trayectoria en el Instituto Normal Central para Señoritas Belén, en donde trabajó con alumnas, y celebra a la comunidad docente en el Día del Maestro.
📹✍️: Mariana Torres/LH pic.twitter.com/orGREwDCwK
— Diario La Hora (@lahoragt) June 25, 2026
Decidió estudiar magisterio, y luego pasó a la universidad, en donde obtuvo tres títulos académicos. De ahí, sacó una licenciatura en Teología en la Universidad Rafael Landívar. Actualmente, ella está jubilada, pero su último trabajo fue la Universidad San Carlos de Guatemala, en donde colaboró en el programa Formación Inicial Docente (FID) hasta el comienzo de la pandemia.
Actualmente, asiste unos días al Instituto Normal Central para Señoritas «Belén», de donde ella se graduó y recuerda como una institución de calidad. Decidió donar su tiempo para ayudar a las jóvenes que necesitan orientación. Y aunque no tenga un sueldo, llega dos veces por semana.
Victoria ha trabajado en casi todos los colegios de Guatemala, pero también enseñó en escuelas públicas y en el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (INTECAP). La profesora cita el Himno al Maestro: “Ser maestro es llevar en las manos una antorcha de luz encendida”.
Para ella, su trabajo en Belén sirve para dejar sembradas semillas, que son una herencia. Celebra el Día del Maestro como un festejo por todas las vidas en las aulas, frutos de Guatemala.







