La problemática de la movilidad fue analizada por expertos de varios países. La instalación del Aerometro fue una de las discusiones.
La problemática de la movilidad fue analizada por expertos de varios países. La instalación del Aerometro fue una de las discusiones. Foto La Hora: Alf Ribeiro/Shutterstock

Esta semana, se anunció que el  Aerometro ampliará su recorrido para conectar la línea actualmente en construcción con dos nuevas rutas: una hacia Santa Catarina Pinula y otra hacia la zona 18 capitalina.

El proyecto original contempla un trayecto que inicia en la colonia Molino de las Flores, zona 2 de Mixco, pasa por el Trébol y llega a Plaza España, en la zona 9, a través de la Calle Montúfar, donde actualmente se desarrollan las obras. Otra línea continuará por el bulevar Liberación con destino al Obelisco.

Una de las nuevas rutas recorrerá el bulevar Los Próceres hasta llegar a Pradera Concepción, en Santa Catarina Pinula. La otra conectará el Parque Ecológico La Asunción, en la zona 5, con la zona 18 de la capital.

Como parte de todo este esfuerzo, también se anunció que ya se encuentran en el país las cabinas de la línea 1 y actualmente se trabaja en la instalación del sistema electromecánico que conectará Plaza España, en la zona 9, con el Trébol, en la zona 2.

El anuncio fue realizado por el alcalde capitalino, Ricardo Quiñónez.

CONGESTION VEHICULAR SOBRE LA MESA

La congestión vehicular en la Ciudad de Guatemala volvió a poner sobre la mesa el debate sobre las alternativas de movilidad urbana, donde especialistas coincidieron en que la expansión de la red vial ya no es suficiente para resolver el problema del tráfico.

Durante el seminario “Teleféricos Urbanos”, organizado por la Mancomunidad Gran Ciudad del Sur con apoyo del BCIE, la Unión Europea y la Municipalidad de Guatemala, expertos nacionales e internacionales analizaron el papel que podrían desempeñar sistemas como el Aerometro dentro de una estrategia de movilidad más integrada para el área metropolitana.

Más que centrarse en el proyecto como una solución aislada, el debate giró en torno a tres ejes principales:

El tiempo perdido en los traslados

El impacto económico del congestionamiento 

La necesidad de diversificar los modos de transporte en ciudades con alta demanda y limitaciones geográficas.

Mario Jacobs, director del BCIE para Guatemala, señaló que la topografía del país y el crecimiento urbano han reducido el margen para seguir apostando exclusivamente por infraestructura vial. En ese contexto, consideró que los sistemas de transporte por cable pueden funcionar como una alternativa complementaria dentro de redes de movilidad más amplias.

Por su parte, Guillermo Guerrero, vicepresidente ejecutivo del BCIE, afirmó que la movilidad urbana debe entenderse también como un factor económico.

Según explicó, las horas perdidas en el tráfico tienen un impacto directo en la productividad, en el acceso a oportunidades y en la calidad de vida de la población.

Desde esa perspectiva, indicó que los teleféricos urbanos han pasado a formar parte de una discusión más amplia sobre transporte sostenible, planificación urbana y competitividad territorial.

EL AMBIENTE TAMBIÉN ES PARTE DEL TEMA 

El componente ambiental también fue abordado durante el encuentro. Jesús Gavilán Marín, de Global Gateway —la estrategia de la Comisión Europea para impulsar inversiones públicas y privadas—  recordó que el sector transporte representa una parte significativa de las emisiones globales, lo que ha impulsado la búsqueda de sistemas más eficientes y con menor impacto ambiental.

Gavilán Marín refirió que el transporte representa el 23% de las emisiones mundiales y que los países de la Unión buscan impulsar la neutralidad climática para 2050.

En ese marco, los teleféricos urbanos fueron mencionados como una alternativa alineada con las tendencias internacionales hacia la movilidad eléctrica y multimodal, especialmente en contextos urbanos con alta congestión.

En ese contexto, América Latina recibió un compromiso de 48 mil millones de euros para infraestructura sostenible. El Aerometro encaja perfectamente en esa agenda: eléctrico, multimodal, resiliente y con impacto social directo. Guatemala, sin proponérselo, se está subiendo a una conversación internacional sobre ciudades del futuro.

EL EJEMPLO DE BOLIVIA

La intervención más reveladora fue la de Guido García, representante del sistema de teleféricos de Bolivia, la red más grande del mundo. Sus cifras son contundentes: 273 mil viajes diarios, 700 millones de pasajeros en 12 años, 99% de disponibilidad, frente al 70% de un bus.

También habló de riesgos reales —vientos fuertes, tormentas eléctricas, pasajeros conflictivos—, pero insistió en que, con protocolos adecuados, el teleférico es uno de los medios más seguros del planeta.

PROYECTO INNOVADOR

Según la empresa Doppelmayr, encargada de poner en marcha el proyecto del Aerometro en Guatemala que inició en algunos puntos su construcción, destacó que este será uno de los teleféricos con mayor capacidad en la región.

El proyecto pretende ofrecer más de 500 cabinas, cada una para 12 pasajeros con una circulación sin pausa, separadas por seis segundos, capaces de mover 5,500 pasajeros por hora por sentido y hasta 374 mil personas al día.

Ricardo Quiñonez, alcalde de de la Ciudad de Guatemala y quien también participo en el taller, recordó que la experiencia del Transmetro  inaugurado en 2007, demostró que la ciudad puede transformarse cuando se toman decisiones difíciles.

El Aerometro, expusieron, es la continuación de esa apuesta.

Por su parte, Ana Beatriz Méndez, representante de la municipalidad de Mixco, advirtió que en el caso de ese municipio, el proyecto enfrenta retos administrativos, permisos y la necesidad de trabajar con las comunidades para evitar conflictos. Mixco, dijo, está aprendiendo de la fase 1 en Guatemala.

El Aerometro en la Ciudad de Guatemala operaría 17 horas al día, con tarifas de Q4 o Q6, sin subsidios estatales y con una inversión privada que supera los US$220 millones.

Los participantes del Seminario coincidieron en que el Aerometro no resolverá todos los problemas, pero puede ser el primer gran gesto de una ciudad que decide dejar de resignarse. Un cable que no solo conecta dos puntos, sino dos maneras de vivir: la del tráfico eterno y la de una movilidad que, por fin, mira hacia arriba.

La gráfica muestra el plan de la construcción del Aerometro en la ciudad de Guatemala.Foto La Hora
La gráfica muestra el plan de la construcción del Aerometro en la ciudad de Guatemala.
Foto La Hora

 

Eduardo Smith
Eduardo Antonio Smith Soto es economista y analista político con más de 18 años de experiencia en periodismo económico, política pública y diplomacia. Ha trabajado en análisis de coyuntura, gobernanza y relaciones internacionales, combinando enfoque técnico y lectura estratégica del contexto regional.
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