Nahuel Oddone, Jefe de la Unidad de Comercio Internacional y Desarrollo Productivo de la CEPAL
Nahuel Oddone, Jefe de la Unidad de Comercio Internacional y Desarrollo Productivo de la CEPAL. Foto: Minex

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) presentó este martes los resultados de su estudio “Guatemala: Perspectivas Económicas y Comerciales 2026”. Los datos son optimistas respecto de la economía, pero también resalta amenazas latentes que no podemos ignorar.

CEPAL proyecta que la región se estancará en 2.2% mientras Guatemala apunta a 4%. El secreto: remesas récord y arancel cero para exportar. Pero esto no durará para siempre y habrá que diversificarse.

Nahuel Oddone, Jefe de Comercio Internacional y Desarrollo Productivo de la CEPAL refirió que la dependencia comercial con EE. UU. es demasiado grande y hay que continuar diversificando mercados.  En esto, CEPAL colabora con Latinoamérica para diseñar estrategias de expansión comercial.

EL NÚMERO QUE MANDA: US$25,530 MILLONES

En 2025, los guatemaltecos en EE.UU. mandaron US$25,530 millones. El dato que es histórico, equivale al 20% de todo lo que produce el país y sostiene a 6 millones de personas, sobre todo en el área rural. 

Oddone, refirió que esas remesas financian una buena parte del consumo que significa entre el 88%-90% del Producto Interno Bruto (PIB).

Traducido, esto significa que Q1 de cada Q5 que circulan en la colonia, el mercado y la tienda de barrio viene de EE. UU. Por eso la CEPAL estima que Guatemala crecerá 4% mientras que América Latina estará estancada en 2.2%. 

Somos la excepción. El Banco Mundial es más cauto y coloca el crecimiento de Guatemala en 3.7%; igual, el doble del promedio regional.

Para Oddone, la fórmula: remesa + comercio esconde un riesgo latente: las remesas no están financiando inversión y el país es altamente dependiente del intercambio con EE. UU.

LA OTRA PATA DE LA MESA: VENDER A EE.UU. 

En noviembre, EE.UU. acordó un arancel cero para el 72% de productos guatemaltecos.

Eso empuja a la industria manufacturera de 2.7% a 4% en 2026. Textiles y agro lideran. La manufactura representa el 13.1% del PIB y el segundo sector que más empleo genera después del comercio. 

Si vendemos más camisas y arvejas sin impuesto, hay más turnos en las maquilas y más pedidos al pequeño productor. CEPAL dice que el comercio mundial se frenará: crecerá 2.7% en 2026 vs 4.7% en 2025. Pero Guatemala tiene una ventana: entrar sin arancel a la economía más grande del mundo justo cuando todos pelean por un pedazo más chico del pastel.

El Viceministro de Relaciones Exteriores, Julio Orozco, dijo que Guatemala está trabajando en explorar oportunidades para conocer mejor el mercado de India (la economía que más crece en el mundo) y seguir expandiendo sus lazos en Asia, por ejemplo a través del Tratado de Libre Comercio con Corea del Sur, que Guatemala ratificó en noviembre de 2025.

ROMPER LA TRAMPA DEL 2%

CEPAL advierte que América Latina lleva 4 años creciendo 2.3%. Le llama “trampa de baja capacidad para crecer”.

Guatemala puede salirse. ¿Por qué? Porque aquí sí hay inversión: la Inversión Extranjera Directa (IED) en Guatemala ha mantenido una tendencia al alza, registrando un crecimiento promedio del 7.5% anual hasta 2024. Hay consumo: las remesas subieron 18.7% en 2025. 

Hay estabilidad y una deuda debajo del 30% del PIB. Odanne explica que si usamos bien el arancel cero y canalizamos parte de las remesas a inversión —hoy solo 29% va a ahorro/inversión—, el 4% de crecimiento se convierte en una base sólida, y no sólo en un reflejo temporal de la población y los picos de bonanza. Ello se traduciría en más obra pública, más crédito y empleos formales.

Pero el otro reto que señala el experto, es que aún en Guatemala el 76% del empleo que se genera es de baja productividad.  Ello se puede paliar con más educación, mejor tecnología y certeza jurídica. También destacó la necesidad de impulsar una estrategia de país que fomente sectores estratégicos, sean estos turismo, nearshoring, Etc.

LAS TRES AMENAZAS QUE ESTÁN EN EL RADAR

Las remesas podrían encontrarse con un “freno de mano”. El Banguat proyecta que en 2026 crecerán solo 5%, no 18.7%. EE.UU. impuso 1% de impuesto a las remesas y si el empleo hispano se enfría, el dinero manda menos.

La Comisión refiere que el consumo privado regional “perderá fuerza”. Aquí, si cae la remesa, cae la tienda, el mototaxi y la ferretería.

El otro reto es el petróleo caro que equivale a una mayor inflación o incremento generalizado en el nivel de precios. El conflicto en Medio Oriente disparó el crudo 74%.

Banguat ya advirtió: si el comportamiento continúa, el crecimiento de 2026 bajaría de 4.1% a 3.1% y la inflación subiría 1.65% a 3.5%. La gasolina cara pega directo al pasaje, al flete y a los bolsillos.

Dependemos de un solo cliente; 65% de las exportaciones van a EE.UU., México y Centroamérica. Si EE.UU. se desacelera por sus propias peleas comerciales, las maquilas paran pedidos. CEPAL lo resume: “demanda externa débil”.

CRECER CON SENTIDO

El estudio de la CEPAL resalta algo importante: sin transformación productiva, el crecimiento no dura. Guatemala tiene en 2026 una combinación peculiar: dinero de remesas, acceso preferencial a EE.UU. y macroeconomía ordenada.

Es la mejor carta en 20 años para dejar de ser el país que exporta gente y en su lugar envía más productos y servicios.

Pero la carta se juega en dos tableros. Uno lo controla EE.UU.: migración, tasas de interés, precio del petróleo. El otro lo controlamos aquí: inversión en infraestructura, reglas claras para invertir la remesa y no solo gastarla, y aprovechar el arancel cero antes de que otro país lo pida.

El 4% de crecimiento es una buena señal, pero será aún mejor que Q2 de esos Q5  los produzcamos aquí, entonces sí, el país crecerá sostenidamente.

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