La diabetes es una enfermedad metabólica crónica que se caracteriza por los niveles elevados de glucosa en la sangre, también conocida como tener el azúcar en la sangre alto. Esta enfermedad ocurre cuando el organismo no produce suficiente insulina o no la utiliza de manera adecuada, afectando la forma en que transforma los alimentos en energía, indica la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
De igual manera, mencionó que en los adultos suele presentarse la diabetes tipo 2, ya que se vuelven resistentes a la insulina o no producen suficiente. Mientras que en los menores suele presentarse la diabetes tipo 1, también conocida como la diabetes juvenil o insulinodependiente, la cual es una afección crónica en la que el páncreas no produce insulina por sí mismo.
Esta enfermedad puede causar otras como ceguera, insuficiencia renal, ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares y amputación de miembros inferiores. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) mencionó la importancia de tener un diagnóstico temprano, ya que las personas con diabetes que no son tratadas ni diagnosticadas poseen peores condiciones de salud.

SÍNTOMAS
La diabetes es una enfermedad que puede desarrollarse de manera silenciosa, con diferentes síntomas que para muchos son leves e incluso pueden confundirse con otras condiciones. Entre las señales más comunes para la diabetes tipo 1 y tipos 2 se encuentran:
- Tener mucha sed
- Tener la necesidad de orinar con frecuencia.
- Tener visión borrosa.
- Sentir cansancio y debilidad.
- Perder peso involuntariamente.
- Sensación de irritabilidad u otros cambios de ánimo.
- Cicatrización lenta.
- Infecciones frecuentes en encías y piel.
Las personas que poseen diabetes tienen el riesgo de sufrir diferentes condiciones y complicaciones de salud. Ante la sospecha de diabetes en niños, adolescentes o adultos, es importante acudir con un médico para que realice una evaluación, confirme un diagnóstico y otorgue el tratamiento correspondiente, informó la página web Mayo Clinic.







