
La Misión Especial de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para el Fortalecimiento de las Instituciones Democráticas en Guatemala remitió una carta a la Comisión de Postulación para la elección de Fiscal General y Jefe del Ministerio Público, en la que formula consideraciones técnicas sobre el perfil de aspirantes y la tabla de gradación aprobada.
La carta fue enviada como parte de su labor de seguimiento al proceso y busca formular consideraciones técnicas relacionadas con el desarrollo del procedimiento.
De acuerdo con la misiva dirigida a la presidenta y comisionados, la Misión subraya la importancia de que las actuaciones y decisiones de las autoridades competentes se desarrollen con pleno apego al orden constitucional y legal vigente.
Según la Misión Especial, el proceso de selección debe garantizar objetividad, independencia, capacidad e idoneidad, así como compromiso con los valores democráticos, el Estado de derecho y los derechos humanos.
OBSERVACIÓN METODOLÓGICA CENTRAL
Según la OEA, el análisis técnico realizado identifica “un desajuste estructural entre los criterios sustantivos declarados y los elementos efectivamente medidos”.
El documento señala que el perfil del cargo exige capacidad, idoneidad, honradez, independencia e imparcialidad comprobadas; sin embargo, indica que la tabla de gradación concentra el peso del puntaje en métricas formalmente acreditables como títulos, constancias y años de ejercicio, sin establecer indicadores verificables ni estándares probatorios mínimos para evaluar atributos sustantivos.
De esa cuenta, la Misión explica que esta configuración genera un modelo predominantemente documental, donde lo cuantificable adquiere centralidad y los aspectos sustantivos quedan sujetos a valoración abierta.
EFECTOS TÉCNICOS DEL DISEÑO ACTUAL
En la carta, la OEA expone cuatro efectos principales del diseño vigente.
Primero, señala una indeterminación en criterios sustantivos, ya que no se definen indicadores operativos ni reglas de ponderación claras para evaluar independencia, idoneidad u honorabilidad.
Segundo, advierte una reducción de la experiencia a un criterio cronológico, al valorarse predominantemente el tiempo acreditado sin diferenciar elementos como nivel decisorio, complejidad institucional o resultados verificables.
Tercero, indica que la integridad se concibe como ausencia de infracciones, centrándose en constancias negativas sin un esquema claro de identificación y gestión de valores éticos, conflictos de interés o riesgos para la independencia.
Cuarto, menciona vulnerabilidad procedimental en los componentes cualitativos, ya que la entrevista y la prueba psicométrica carecen —según el documento— de reglas públicas detalladas sobre rúbrica, criterios comparables y motivación escrita del puntaje.
RIESGOS INSTITUCIONALES
Según la OEA, de mantenerse el diseño actual, podrían generarse controversias sobre comparabilidad y trato equitativo entre aspirantes, así como impugnaciones por falta de motivación debidamente fundada en decisiones de admisión o asignación de puntaje.
El documento también menciona la posible percepción de arbitrariedad en los componentes cualitativos y una desalineación entre los valores constitucionales declarados y el resultado técnico del proceso.
RECOMENDACIONES TÉCNICAS
En la misiva, la Misión formula cinco recomendaciones técnicas sin alterar la estructura básica del proceso.
Entre ellas, propone operacionalizar los criterios constitucionales e internacionales con indicadores verificables; reequilibrar la evaluación de experiencia incorporando parámetros como responsabilidad decisoria y resultados verificables.
Además, fortalecer el control de integridad con reglas explícitas; blindar metodológicamente la entrevista mediante rúbricas públicas; y garantizar trazabilidad plena en las decisiones de admisión, exclusión o asignación de puntaje.







