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«La Justicia es hacer justicia, no hacer show o espectáculo con ella» Luis Gabriel Carrillo Navas

Nos encontramos realizando una elección y cuatro designaciones de magistrados a la Corte de Constitucionalidad, que han mantenido a la población en vilo desde inicios del mes, cuando solamente contamos por el momento con dos nombres de titulares y dos de suplentes, desde que existe la CC es la primera vez que la sociedad en general se percibe, que es consciente de la importancia de quiénes ocuparán las magistraturas por los próximos cinco años.

La elección del CANG tuvo muchas variables entre las que se encuentra la limitación del derecho de elegir a los profesionales de las ciencias afines, a quienes se les permitió votar solamente por las autoridades del Tribunal Electoral, no a elegir a nuestros representantes ante la CC, he de aclarar que los profesionales de ciencias afines votan en mesa aparte como siempre, pero ante tiempos convulsos como es ya una constante en nuestro país, puede suceder cualquier cosa, y lo que aconteció evidenció cómo funcionan los Colegios Profesionales, reconociéndose la importancia de los mismos.

Quiero pronunciarme sobre dos aspectos, el primero es el cuestionamiento a los supuestos privilegios que tenemos los abogados, y segundo, la pregunta de por qué solo los abogados, contamos con ellos, la respuesta más simplista se encuentra en la función de cada una de las instituciones dentro del engranaje del Estado, en las que participamos, tanto el MP, como la CSJ, y la CC, son parte del Sistema de Justicia, y este sistema sirve para aplicar las normas legales, no morales, proteger los derechos humanos mediante la aplicación de la legislación, que dentro de la sociedad actúa como un moderador que busca la justicia y equidad, por medio de su propia aplicación, y eso solamente lo pueden hacer quienes conocen e interpretan las leyes, aunado a la doctrina, la función del abogado no es reparar un vehículo, el experto es el mecánico, como tampoco puede dirigir la construcción de una casa, para eso está el ingeniero, ni operar a una persona, porque probablemente podría morir, la función del abogado es la aplicación de la ley en cualquier instancia que le corresponda de ahí que a esas instituciones y otras más, deben llegar los abogados por su experticia, capítulo aparte es su idoneidad como personas, aspecto en el que muchos nos han quedado a deber.

Otro aspecto no menos importante es el allanamiento peliculesco llevado a cabo por algunos funcionarios del MP, por la supuesta utilización de al menos 3,000 carnets falsos dicen ellos, por lo que, en teoría llegaron a vigilar las votaciones para evitar su utilización, lo cual no sucedió, porque lo más seguro es que no existen, pero lo importante fue que, si se perseguía evitar la participación gremial, no se consiguió.

De la inicial preocupación, pasamos a la certeza de que todos los que se encontraban en el recinto electoral eran también abogados, por lo que el viejo adagio que entre gitanos no nos leemos las manos se hizo una realidad, no es lo mismo tratar de amedrentar a profesionales de otras ciencias o ciudadanos normales que a quienes conocen y saben interpretar la ley, con lo que el allanamiento, en mi opinión no logró su objetivo, porque las votaciones continuaron y ningún abogado se amilanó.

Hay que destacar la figura de la Presidenta del CANG, que no se dejó intimidar en ningún momento por la absurda actitud del MP, que nuevamente quedó en entredicho por varios aspectos, entre los que se encuentra que en teoría recibieron la supuesta denuncia anónima en la primera vuelta y en lugar de realizar la investigación inmediatamente, esperaron hasta la segunda vuelta y que la participación se encontraba más que avanzada, que no supieron explicar a quienes correspondían los supuesto 3,000 carnets, que no son poca cosa, cuando los sistemas electorales gremiales son sumamente seguros porque a) Solo aparecen en el padrón los colegiados activos que se encuentran al día en sus cuotas, y  2) Que el colegiado activo debe estar vivo.

Es vergonzoso el último espectáculo del ente investigador, quienes lo único que consiguieron fue la indignación gremial; llegaron a nuestra casa a cuestionarnos, siendo muchos de ellos parte de la casa.

Gladys Monterroso

licgla@yahoo.es

Abogada y Notaria, Magister en Ciencias Económicas, Catedrática de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de San Carlos de Guatemala, Diploma otorgado por la Corte de Constitucionalidad en 2005, como una de las Ocho Abogadas Distinguidas en Guatemala, única vez que se dio ese reconocimiento, conferencista invitada en varias universidades de Estados Unidos. Publicación de 8 ediciones del libro Fundamentos Financieros, y 7 del libro Fundamentos Tributarios. Catedrática durante tres años en la Maestría de Derecho Tributario y Asesora de Tesis en la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

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