Innsbruck
DPA

El Parlamento austriaco aprobó hoy la posibilidad de declarar un estado de emergencia migratorio, que restringiría la aceptación de refugiados, al tiempo que prepara la entrada en vigor de controles en el paso del Brennero, en su frontera con Italia.

El estado de emergencia migratorio, que puede ser decretado cuando existe una amenaza para el orden público y la seguridad interior, implicaría que sólo se aceptarían solicitudes de asilo de determinados refugiados, como menores no acompañados, mujeres con menores muy pequeños o personas que tengan familiares en Austria.

La decisión fue respaldada por miembros de la coalición socialdemócrata y de centroderecha del Gobierno, que ha cambiado de postura en materia migratoria en los últimos meses a medida que el Partido de la Libertad (FPÖ) de extrema derecha escalaba en las encuestas de opinión.

La presión política aumentó el domingo, cuando el candidato del FPÖ, Norbert Hofer, se impuso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

Este miércoles el FPÖ votó en contra de la enmienda porque aspiraba a lograr medidas incluso más severas.

En cuanto a la situación en la frontera con Italia, el director de la policía de Tirol, Helmut Tomac, señaló hoy que en este momento no existe necesidad de ejercer controles, pero precisó que podrán aplicarse en cualquier momento y que se están haciendo preparativos para instalar una tela metálica de 370 metros que correrá a lo largo de las carretras para evitar que los refugiados caminen por allí.

«Nos estamos esforzando por hacer todo (lo que está en nuestra manos) para que el tráfico pueda fluir lo mejor posible», aseguró Tomac. Según el periódico «Tiroler Tageszeitung», las medidas comenzarían a regir a fines de mayo o principios de junio.

Austria estima que la cantidad de refugiados que recibirá aumentará las próximas semanas procedente de Italia.

Según la información, los controles se ejercerán tanto en las autopistas como en las carreteras nacionales. En parte también afectará el tráfico ferroviario. «Eso provocará considerables demoras en el transporte de trenes», advirtió la fuente.

Italia critica en duros términos la decisión fronteriza de su país vecino. El jefe de Gobierno Matteo Renzi subrayó hoy que las cifras de refugiados están por debajo de lo que se indica en las advertencias internacionales.

«Todo esto demuestra que la hipótesis de cerrar el Paso del Brennero es una descarada violación de las reglas europeas, que va en contra de la historia, en contra de la lógica y en contra del futuro», aseguró.

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