Desigualdad Cognitiva
Ignorar las artes y los idiomas en la educación pública profundiza la desigualdad cognitiva. Foto La Hora: Francisco Roberto Altán

Desigualdad cognitiva: El costo de ignorar las artes y los idiomas en la educación pública

Los catedráticos universitarios suelen lamentar que sus estudiantes ingresen a las aulas con escasa capacidad analítica y conocimientos limitados. Como reza el dicho, parece que el estudiante llega al recinto universitario «poniendo la carreta delante de los bueyes». ¿Qué hay de cierto en esto y cómo influye la ausencia de una educación artística y lingüística integral?

En efecto, son numerosas las pruebas de que, en general, la educación infantil y el jardín de infancia son vitales para el éxito en la vocacional y la universidad. La neurocirujana Farah Fourcand afirma: «Aprender a tocar un instrumento a cualquier edad es algo maravilloso que puedes hacer por tu cerebro. Tocar música ayuda a optimizar tu potencial cognitivo porque estás usando y activando muchas partes diferentes de tu cerebro de forma simultánea«. 

Entonces podemos asumir que el arte es: mucho más que «colorear»: 

Contrario a su importancia, la educación artística en los años primarios y secundarios en Guatemala es sumamente pobre. Aunque el Currículo Nacional Base (CNB) de Guatemala incluye el área de Educación Artística (antes llamada Expresión Artística) y abarca cuatro ejes: Artes Visuales (Plásticas), Formación Musical, Danza, Teatro. En la práctica, muchos centros educativos —especialmente en el sector público— carecen de docentes especializados para ello. A menudo, al maestro de grado (que ya debe enseñar matemáticas y lenguaje) se le pide que «cubra» artes sin tener la formación técnica. Esto reduce la clase a actividades manuales básicas (como colorear o hacer manualidades), perdiendo un proceso de desarrollo sensorial y cognitivo real que potencia tres pilares demostrados:

  1. Plasticidad cerebral: La práctica musical conecta ambos hemisferios.
  2. Funciones ejecutivas: El teatro y la danza mejoran la memoria de trabajo y la inhibición de impulsos.
  3. Pensamiento crítico: Las artes enseñan que los problemas tienen más de una solución, rompiendo la lógica binaria de lo «correcto o incorrecto».

De tal manera que es un error considerar el área artística en la formación, como «recreo» o «relleno de pénsum». El Gobierno se debería preocupar por atender y crear los centros de formación de maestros especializados en artes, a efecto de llenar el vacío de profesionales capacitados en el sistema público.

¿Es el bilingüismo: gimnasia para la corteza prefrontal? 

Correcto. Otro elemento descuidado en la enseñanza primaria es el aprendizaje de idiomas, relegado a una mala enseñanza y usualmente a la secundaria. Sin embargo, el bilingüismo temprano es una de las gimnasias cerebrales más potentes. 

El cerebro de un niño bilingüe fortalece en primer lugar su control inhibitorio al gestionar dos sistemas de reglas, lo que ejercita la corteza prefrontal y mejora la flexibilidad mental para resolver problemas. Esta práctica constante fortalece la corteza prefrontal. De igual forma provoca mayor Flexibilidad mental: Los niños bilingües pasan de una tarea a otra (o de un idioma a otro) con mayor facilidad, lo que se traduce en una mejor capacidad de adaptación en situaciones de resolución de problemas. 

De tal manera que el aprendizaje temprano de idiomas, altera la estructura cerebral propiciando: Mayor densidad de Materia Gris: Los niños expuestos a dos idiomas suelen tener una mayor densidad de neuronas y sinapsis en las áreas relacionadas con el lenguaje y la atención. Integridad de la Materia Blanca: Se ha observado un fortalecimiento en el cuerpo calloso (el puente que conecta los dos hemisferios), lo que permite que la comunicación entre diferentes áreas del cerebro sea más rápida y eficiente.

Aunque parezca contradictorio, dedicar tiempo a un segundo idioma y una mayor atención artística mejora el rendimiento en áreas no lingüísticas y artísticas. Hablamos de Matemáticas y Lógica: Al estar acostumbrados a descifrar patrones y reglas lingüísticas, los niños bilingües suelen ser mejores reconociendo patrones matemáticos. Igualmente la mejora atención artística enriquece el Pensamiento Espacial y Geometría. La otra área cerebral favorecida es el Razonamiento Lógico-Temporal: El estudio de la música (especialmente el ritmo y la lectura de partituras) entrena al cerebro en la división de fracciones, patrones y secuencias lógicas y Resolución de Problemas. Con la pintura y las artes plásticas sucede otro tanto: El arte enseña que un problema puede tener múltiples soluciones. 

Estamos entonces ante una brecha de desigualdad y salud a largo plazo: 

¡Correcto! La falta real de programas bilingües y artísticos en la educación pública, representa una pérdida de oportunidad cognitiva masiva para miles de niños en su edad adulta. Conclusión científica respalda que la atención a lo artístico y lingüístico en la niñez, no solo enriquece la infancia, sino que construye lo que los científicos llaman «Reserva Cognitiva», un capital mental que protege al cerebro décadas después de su declive natural. En una persona monolingüe y poco atenta a lo artístico, el envejecimiento sigue un curso de declive natural. En personas bilingües y con educación artística, al contar con Mayor «reserva cognitiva» se produce un retraso de síntomas de demencia.

¿Qué está sucediendo en nuestro medio en cuanto a aprendizaje artístico y lingüístico? 

Las familias privadas y suburbanas suelen tener recursos para contratar tutores y/u ofrecer experiencias educativas complementarias en estas ramas y entonces al igual que tenemos ciudadanos (en la realidad) de segunda, tenemos estudiantes en todos los niveles de segunda, pues, aunque es responsabilidad del Estado asegurarse de que todas las escuelas sigan el mismo recorrido y deben cruzar la misma línea de meta, esta meta en muchos casos en la educación pública está por debajo de la educación privada. Recuérdese que el Estado es el principal proveedor. Cerca del 80-85% de los estudiantes de primaria están en escuelas públicas. En el Nivel Secundario (Básico y Diversificado) ocurre que la cobertura pública disminuye drásticamente. En el ciclo diversificado (carreras), el sector privado absorbe a la mayoría de los estudiantes (más del 60-70% en algunas regiones), debido a que el Estado no tiene suficientes institutos para cubrir la demanda. En el nivel primario, el logro en Lectura en el nivel público es históricamente bajo (promedios de 25-30%) y en el privado es significativamente más alto (promedios de 50-60%). Pero en ambos es aún deficiente. El logro en Matemáticas es muy bajo (a menudo por debajo del 10% en el sector público y de aprox. 20-30% en el privado).  En artes, ni siquiera hay evaluaciones

En resumen:

El problema educativo nacional tiene sus fundamentos en la niñez y la adolescencia. En Guatemala, la educación privada funciona como una vía de escape ante la falta de cobertura estatal en secundaria y la percepción de baja calidad en primaria. Sin embargo, esto crea una brecha de desigualdad: quienes pueden pagar tienen acceso a mejores oportunidades laborales y universitarias, mientras que los sectores más pobres dependen de un sistema público con recursos limitados. En ambos casos, las deficiencias son notables.

La atención a lo artístico y lingüístico en la niñez, no solo enriquece la infancia, sino que construye lo que los científicos llaman «Reserva Cognitiva». Pero no solo generan desarrollo de funciones cerebrales, sino preservación de Funciones Ejecutivas como lo son:  Memoria y Atención y Agilidad Mental. Finalmente, el desarrollo de capacidades artísticas y lingüísticas en niñez y juventud, tiene relación positiva con Salud Emocional y Longevidad. El mundo artístico y lingüístico establece una relación saludable con la autoexpresión y el manejo del estrés; los niños aprenden a canalizar emociones a través del arte y desarrollan mecanismos biológicos para manejar el estrés. Dado que el estrés crónico es uno de los mayores aceleradores del envejecimiento celular, este aprendizaje temprano es un factor de longevidad. Por otro lado, las artes y los lenguajes suelen ser colectivos (coros, teatro, bandas, interacción a otras culturas). Esto fomenta la creación de vínculos sociales, un factor que es crítico a todas las edades para la salud mental. El Estado debe asumir su rol como proveedor de calidad, pues ignorar estas áreas, es condenar a las futuras generaciones a un desarrollo cerebral limitado.

Alfonso Mata
Médico y cirujano, con estudios de maestría en salud publica en Harvard University y de Nutrición y metabolismo en Instituto Nacional de la Nutrición “Salvador Zubirán” México. Docente en universidad: Mesoamericana, Rafael Landívar y profesor invitado en México y Costa Rica. Asesoría en Salud y Nutrición en: Guatemala, México, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Costa Rica. Investigador asociado en INCAP, Instituto Nacional de la Nutrición Salvador Zubiran y CONRED. Autor de varios artículos y publicaciones relacionadas con el tema de salud y nutrición.
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