La novela publicada por Editorial Piedra Santa: “Hunapú (Cuando Tiemblan las Aguas) de la escritora guatemalteca Patricia Sorg, será presentada el viernes 16 de enero en el Salón de Eventos de librería Sophos; se contará con la presencia, como panelista invitado, del reconocido artista plástico Pepo Toledo, quien es el autor de la reseña que se encuentra en la contraportada del libro, dentro de la cual expresa: “Aventura, misticismo y redención. Hunapú no es solo un nombre, es un llamado. Con el pulso de una epopeya indígena, esta novela nos lleva por senderos de fuego, sabiduría y resistencia. Una joven marcada por la profecía enfrentará imperios y sombras interiores en un viaje que redime tanto su alma como la de su pueblo. Una narrativa que hechiza y transforma.”
La portada de esta magnífica novela sugiere de manera implícita la poderosa narrativa que contiene, de confrontación y destino; en la foto se observa a la autora de espaldas viendo hacia el volcán de Agua, con una vestimenta holgada y fluida como si fuese un personaje mítico o ancestral, tratando de entender las fuerzas imponentes de la naturaleza, una fusión entre lo humano y lo espiritual. El volcán en erupción, la lluvia combinando con el cabello blanco-plateado de la autora, se percibe como una travesía, un ritual de purificación, de sabiduría, una conexión hacia lo eterno, un umbral entre leyenda, ficción y realidad.
Patricia Sorg describe a la perfección, la inspiración o motivación que tuvo para escribir su novela “Hunapú (Cuando Tiemblan las Aguas), en sus propias palabras nos dice que, ella estudió en Antigua Guatemala, y desde muy joven el volcán de Agua fue una presencia constante en su estancia: “Lo veía desde la ventana: erguido, silencioso, imponente. Mucho antes de escribir esta novela, supe que su nombre ancestral era Hunapú, y esa revelación se quedó conmigo, como una semilla. Siempre me intrigó lo que no se cuenta: no solo la historia visible de la conquista, sino el choque profundo espiritual, filosófico entre dos mundos radicalmente distintos. Intuí que ese encuentro debió provocar una explosión mucho más poderosa que la pólvora de los arcabuces o las lanzas de obsidiana.
De joven devoré ‘La Hija del Adelantado’ de Salomé Gil, una obra escrita hace más de ciento cincuenta años que da vida a personajes históricos y culmina con la destrucción de Santiago en el valle de Almolonga. A partir de allí comenzaron las preguntas. ¿Qué sentía la gente común? ¿Qué pasaba con una muchacha indígena llevada a Castilla para ser exhibida como curiosidad en la corte, y luego devuelta a una tierra que ya no era la misma? ¿Cómo vivían los españoles que no encajaban en la caricatura de la leyenda negra? ¿Qué sentía una joven castellana, dama de compañía de doña Beatriz de la Cueva, al llegar a una ciudad donde se hablaban cinco idiomas distintos, convivían múltiples etnias y también esclavos africanos? ¿Existió algún soldado que dudara, que se resistiera a las crueldades relatadas por las crónicas? ¿Y el amor? Quizá el amor fue, para algunos, una forma de sobrevivir al caos militar, político, religioso y lingüístico.
Entonces entendí que debía escribir una novela que caminara junto a esos personajes, los históricos y los ficticios, sin cambiar el curso de la historia, pero sí hurgando en las entrañas del conflicto. Quise explorar aquello que las crónicas, contradictorias y parciales, no explican: por qué cayó aquella ciudad. Al imaginar el choque de energías ancestrales y creencias impuestas, supe que debía emerger algo nuevo. En mi visión, se reveló un mito: el nacimiento de una leyenda que aún camina entre nosotros.
Decidí dar voz a los callados, a los vencidos, a los valientes que quedaron en el camino, y también acercarme a los personajes históricos desde lo humano, imaginar sus miedos, sus deseos, sus contradicciones. Sobre todo, quise contar la historia de dos mujeres. Teresa, una joven castellana que aprende a amar y defender la tierra que la recibe como propia. Y Kotzij, una princesa kaqchikel marcada por el desarraigo y el dolor, que tras ser llevada a Castilla regresa a Guatemala para reconciliarse con su tierra y con su memoria.
Sus destinos se entrelazan mientras los volcanes las observan, las acompañan en la caída y en la resistencia. Una tierra que no se doblegó, que tembló y sacudió a los invasores; un cielo que pasó del azul al gris; una lluvia que no cesó hasta llenar el cráter del volcán y borrar aquella pequeña ciudad: Santiago, la segunda fundada en Guatemala. Hunapú nace de ese estremecimiento, de esa pregunta que no me dejó dormir, y de la certeza de que la historia, cuando no se escucha, vuelve a hablar a través del mito.”
En la solapa del libro se lee sobre Patricia Sorg, quien además de escritora es una gran artista del pincel con reconocimiento internacional: “Autora guatemalteca, da vida a historias que entrelazan ficción histórica y realismo mágico. Hunapú es su cuarta novela, tras Bonita, Tan Cerca Que No Se Mira y Montañas Que Tocan El Cielo, todas traducidas al inglés. Inspirada en la cultura y leyendas de Guatemala, su obra rescata la memoria y la voz de su gente.” Mis felicitaciones a Patricia Sorg, la voz de Hunapú, por la presentación de su nueva novela en librería Sophos.







