El Instituto Nacional de Bosques (INAB) reafirmó su compromiso con la protección y el manejo sostenible del bosque seco, un ecosistema clave que abarca más de 414 mil hectáreas en el país.
Según la institución, este compromiso fue reiterado durante el III Simposio “El bosque seco: Ecosistema estratégico ante un clima cambiante”, organizado junto con la Universidad del Valle de Guatemala (UVG).
De acuerdo con el INAB, el bosque seco ocupa 414,552.40 hectáreas distribuidas en 19 departamentos. Este ecosistema se caracteriza por una temporada seca prolongada y por albergar especies únicas de flora y fauna. Entre ellas destaca el Heloderma charlesbogerti, un reptil endémico, considerado emblemático del oriente del país.
La institución señala que este tipo de bosque cumple funciones ecológicas esenciales, como la conectividad entre hábitats, la captura de carbono y la provisión de espacios para la educación ambiental. Además, ofrece oportunidades económicas a través del turismo de naturaleza, el manejo sostenible y los incentivos forestales.
Actuemos con responsabilidad y apoyemos el manejo forestal sostenible 🌿🌎. La tala ilegal no solo afecta a los árboles, afecta nuestra calidad de vida. 🚫#INAB #ComercioLegal pic.twitter.com/nGbHzUZdUd
— INAB Guatemala (@inabguatemala) October 20, 2025
ACCIONES
Según el INAB, la conservación de estas áreas se impulsa mediante acciones técnicas, educativas y de coordinación con distintas instituciones y comunidades. Estas estrategias buscan revertir el deterioro del ecosistema, fortalecer la resiliencia climática y promover prácticas productivas compatibles con la conservación.
La entidad explicó que las labores se concentran en los departamentos con mayor presencia de bosque seco, como Chiquimula, Zacapa, Jutiapa y El Progreso. En estas zonas se fomenta la implementación de sistemas agroforestales, restauración participativa y manejo forestal sostenible.
El bosque seco enfrenta presiones constantes como la deforestación, los incendios forestales y la expansión agrícola no planificada. Según la institución forestal, estos factores han motivado la puesta en marcha de la «Estrategia Nacional para la Conservación del Bosque Estacionalmente Seco», un instrumento que integra conservación, restauración y gestión sostenible en una sola ruta de trabajo.








