POR KIMBERLY LÓPEZ
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Los gobernadores departamentales conformaron su junta directiva y será el representante del departamento de Guatemala quien la presidirá. Las gobernaciones dirigen los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codedes), que para este año tienen asignados 2,101, 908, 000 quetzales para obra y servicios públicos.
No obstante, desde las gobernaciones también se influye en el manejo de más recursos destinados al Listado Geográfico de Obras. Esta incidencia ha sido foco de intereses ajenos a los públicos.
Pese a que en sus visitas a municipios del país, el contralor Carlos Mencos no ha detectado anomalías en el avance de obras públicas, Álvaro Pop, analista, asegura que la falta de control en este tema, ha establecido dinámicas de corrupción desde la Contraloría, así como desde empresas evaluadoras.
“Desde la Contraloría los mismos auditores facilitan la corrupción, a partir de su vinculación a empresas contratistas”, asegura Pop.
El principal motivo de estas dinámicas ilícitas, explica el analista, es la falta de controles que existen, pues las obras nunca se supervisan físicamente.
El papel de los gobernadores, según Pop, es permitir que funcionen los controles que se tienen dentro de la Contraloría y además, deben permitir la auditoría social a través del traslado de detalles de construcciones.
“Esto es importante especialmente en los departamentos, si en la ciudad tenemos dificultad para accesar a la información, en los departamentos la información es casi nula porque la coercitividad de las mafias es enorme, entonces la población no tiene intención de hacer auditoría social”, lamenta.
Precisamente, ayer los gobernadores fueron capacitados en ética en la administración pública y financiera, pues supone un reto responder a los perfiles de honestidad y honorabilidad, bajo el cual, se supone, fueron seleccionados por el presidente.








