Madrid
DPA
La Liga española de futbol cerró ayer su vigesimoquinta jornada con un desenlace trascendente: el Barcelona abrió un abismo respecto a Atlético y Real Madrid, sus perseguidores, que sumaron empates prácticamente inservibles.
El actual campeón cumplió el sábado su parte del trato con un gris triunfo 2-1 en campo de Las Palmas, una victoria que se convertiría en luminosa con los resultados del domingo. De tal forma que se destacó en la cima con 63 puntos, ocho más que el Atlético y nueve por encima del Real Madrid. Todo un golpe a tres meses de la resolución del torneo.
El Real Madrid ofreció su peor imagen y enterró gran parte de sus opciones de pelear por el título al empatar 1-1 en el campo de un Málaga que contó con las mejores ocasiones para llevarse el triunfo.
«En absoluto hemos dicho adiós a la Liga, aunque está más difícil. Nunca vamos a bajar los brazos porque quedan muchos puntos», declaró Zidane al finalizar el encuentro.
Algo parecido dijo el lateral Marcelo: «El empate sabe a derrota, pero el Real Madrid nunca se rinde».
Sin embargo, los rostros de los jugadores blancos olían a abandono de cualquier esperanza.
Si el Real Madrid se fue al descanso con ventaja fue porque a los 33 minutos contó con un gol de Cristiano -aunque estaba en posición de fuera de juego-, luego aprovechó la ineficacia de la delantera del Málaga y también tuvo decisivas intervenciones de Keylor Navas.
Pero los blancos también podrían argumentar que tuvieron todo a favor porque Cristiano erró un penal con el marcador 1-0.
Nada cambió en la segunda parte. Al contrario, el Real Madrid maximizó sus defectos y el Málaga no aflojó. El empate llegó a los 66 minutos en una jugada pésimamente defendida y completada por dos centrales. Weligton envió el centro y Raúl Albentosa marcó desde cerca. Era lo justo.
Tampoco fue mejor la respuesta del Atlético de Madrid, que dio un enorme paso atrás en su pelea por el título al ceder un empate sin goles en casa ante el Villarreal.
Además, el Real Madrid será el próximo rival de los rojiblancos. Es decir, una jornada para que el conjunto azulgrana siga ampliando su diferencia sobre alguno de los dos perseguidores; o quizá ambos.
Ante el Villarreal, el conjunto de Diego Simeone volvió a mostrar un perfil muy conservador y sólo aceleró en la segunda parte, a medida que el partido se le iba. El empate sin goles reflejó fielmente lo presenciado en el Vicente Calderón.
Por su parte, el Valencia ganó 2-1 en campo del Granada gracias a la efectividad que le faltó a su rival, nuevo colista de la Liga española de fútbol.
En otro encuentro, la Real Sociedad confirmó su buen momento con una victoria 1-0 en campo del Athletic de Bilbao en el vibrante clásico del futbol vasco resuelto con un gol del brasileño Jonathas.
La jornada se completó con el empate 2-2 entre el Rayo Vallecano y un Sevilla, que desperdició una renta de dos goles y la oportunidad de conseguir su primer triunfo fuera de casa.








