Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com

El 16 de agosto leí el campo pagado que el licenciado Lizardo Sosa, candidato presidencial de Todos, publicó bajo el título: “Depurar el Estado manteniendo la institucionalidad: el próximo gobierno debe ser de transición”. El contenido del campo pagado ha sido abordado en canales privados de televisión que han considerado entrevistar a Chalo y a su vicepresidente sobre el tema.

A mí no me causó ninguna sorpresa el planteamiento por cuanto, un mes antes que el licenciado Alfonso Portillo Cabrera regresara a Guatemala, me reuní a almorzar y a intercambiar opiniones sobre el panorama político de Guatemala con Alfonso Cabrera, excandidato presidencial de la Democracia Cristiana y exdirigente de dicho partido.

En el almuerzo, Alfonso me describió con un ciento por ciento de exactitud lo que Lizardo Sosa ahora, meses después, está proponiendo públicamente; sin embargo, en ese momento el candidato presidencial por ese grupo de exdemócrata cristianos era Edgar Gutiérrez, como lo manifestó Alfonso Cabrera en una entrevista a los pocos días en elPeriódico.

Con el correr del tiempo hemos podido observar que con las habilidades y características de Edgar Gutiérrez, que ha activado a sus amigos del grupo Semilla, él y otros miembros de ese grupo de exdemócrata cristianos han tirado por todos lados la piedra en contra de que se realicen las elecciones el 6 de septiembre, que legal y obligadamente proceden de conformidad con la Ley Electoral y de Partidos Políticos vigente.

Edgar también ha movido sus tentáculos, dentro de los que se encuentra Manfredo Marroquín que ha sido su comparsa desde antes del año 2000, hecho que puedo aseverar porque siempre que regresábamos de campaña los fines de semana con Alfonso Portillo, aparecía Edgar Gutiérrez y Manfredo Marroquín sin que los hubiéramos invitado, por lo menos en lo que a mí se refiere.

En cuanto al planteamiento que Alfonso Cabrera y su grupo han diseñado, es una propuesta que como ciudadanos tienen todo el derecho de hacerlo; sin embargo, las probabilidades al respecto no son adecuadas porque Lizardo Sosa como candidato a la Presidencia de la República no ha despegado y eso que ha contado con todo el apoyo públicamente de Alfonso Portillo, incluso improcedentemente le han puesto a Chalo hechos, dentro de nuestro gobierno, que no son ciertos, cual es que Lizardo trabajó en la política salarial y aumentos de salarios mínimos o que trabajó en el control de los precios de la Canasta Básica Alimenticia.

Lizardo fue un buen funcionario que se dedicó exclusivamente a la política monetaria; dentro de la misma procedentemente propuso la intervención del Banco Empresarial, fundado por Marco Tulio Sosa Ramírez, Julio Campos y otros exdirectivos de la Cámara de Comercio e Industria, que se “plancharon” Q530 millones en sus operaciones y que el gobierno tuvo que pagar. También propuso la intervención de los bancos gemelos y la absorción del Banco del Ejército y el Banco de Nororiente por el Crédito Hipotecario Nacional. Esos son méritos de Lizardo, el resto no.

¡Guatemala es primero!
Continuará

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