Juan Antonio Mazariegos

jamazar@alegalis.com

Abogado y Notario por la Universidad Rafael Landívar, posee una Maestría en Administración de Empresas (MBA) por la Pontificia Universidad Católica de Chile y un Postgrado en Derecho Penal por la Universidad del Istmo. Ha sido profesor universitario de la Facultad de Derecho de la Universidad Rafael Landívar en donde ha impartido los cursos de Derecho Procesal Civil y Laboratorio de Derecho Procesal Civil. Ha sido y es fundador, accionista, directo y/o representante de diversas empresas mercantiles, así como Mandatario de diversas compañías nacionales y extranjeras. Es Fundador de la firma de Abogados Alegalis, con oficinas en Guatemala y Hong Kong, columnista del Diario La Hora y Maratonista.

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Juan Antonio Mazariegos G.

La semana recién pasada, vi un tweet, atribuido a una organización denominada Autoridades Indígenas Ancestrales, en el mismo, acompañando la imagen que aparece en los billetes de 20 quetzales, actualmente en circulación, en la que se reproduce un grabado que conmemora la firma del acta de la independencia de Centroamérica, se invita a la no celebración de la independencia, bajo el razonamiento, de que en la imagen, no aparecen Mayas, Xincas, Garífunas, Mujeres y quizás no hay ladinos (sic).

Por supuesto, el tweet en cuestión me llamó la atención, se pueden tener todo tipo de opiniones o se pueden dar todo tipo de argumentos, al final, el libre albedrío del que todos disfrutamos en este país nos permite afirmar o concluir, como a cada quien le plazca lo que piensa y por lo tanto todas las opiniones son válidas, así que aquí va la mía.

En principio, para que exista un país y que este pueda ser considerado una nación independiente, se estudian varios elementos, en función de la diversidad de opiniones de las que gozamos, cada uno le podrá poner la mezcla que desee, pero con toda seguridad se mencionarán tres, una población permanente, un territorio definido y un gobierno fruto de una decisión popular manifestada en las urnas. Considero que si no entramos a discusiones, sobre cómo se integra la población, o quién está por encima de quién, si no que comprendemos que solo se refiere al conjunto de habitantes de un lugar; y si nos olvidamos por un momento, sobre el diferendo territorial con Belice y nos basamos en los límites territoriales de Guatemala, reconocidos internacionalmente, habremos concluido con que contamos con población y territorio.

Capítulo aparte se merece el Gobierno, el elemento que integra, junto a los dos anteriores, aquellos que hemos descrito como los más importantes, para determinar la existencia de un país, pero que es, el que más define, dentro de la expectativa de lo que es un país independiente, si este en verdad lo es o no. En lo que a mí respecta, si se juzgara su capacidad o su aptitud, bastante más cerca de un desgobierno nos encontramos, término que aplicaría para describir la seguidilla de malos gobiernos que hemos tenido. Sin embargo, reconozco que hemos votado en libertad, cuando lamentablemente hemos elegido a quienes nos han gobernado y la independencia radica precisamente en ese ejercicio democrático, no en nuestra habilidad para saber elegir bien o no.

Dicho lo anterior, Guatemala se independizó del Reino de España en 1,821 y en una de las mayores contradicciones para quienes defiendan o critiquen la invasión española o la conquista del territorio de Guatemala de aquel entonces, nos conquistaron indígenas mexicanos con unos cuentos españoles al frente y nos independizaron de España, un grupo de criollos españoles nacidos en América, a partir de entonces, tuvimos la oportunidad de decidir, bien o mal, pero en libertad. Yo celebraré la independencia de Guatemala como cada 15 de septiembre, pues entiendo que en esa fecha nació nuestro país. Si no nos gusta lo que tenemos trabajemos para cambiarlo, hay muchísimo margen de mejora, feliz cumpleaños Guatemala.

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