Por Christopher Sherman, Elliot Spagat,
Alicia Caldwell y Maria Verza
ALMOLOYA, México Agencia AP
Las excavaciones habrían hecho ruido, los constructores habrían necesitado planos y mapas, y el escape se hizo desde el único lugar a donde las cámaras de seguridad no llegaban en la prisión más segura de México.
Mientras las autoridades buscaban cualquier señal del narcotraficante más poderoso de México, expertos de seguridad dijeron que estaba claro que el escape de Joaquín El Chapo Guzmán por un túnel de elaborado diseño requirió necesariamente trabajo a gran escala.
«¿Cómo se escapó El Chapo? Una sola palabra: corrupción», escribió Alejandro Hope, ex miembro del servicio de inteligencia de México en su blog El Daily Post.
«Escapó por un túnel de una milla (1.600 metros) de largo, lo suficientemente ancho como para que cupiera una motocicleta, y terminaba en uno de los pocos puntos ciegos en la prisión más segura de México. ¿Cómo se puede hacer eso sin un alto nivel de corrupción?».
El secretario de Interior, Miguel Ángel Osorio Chong, se mostró de acuerdo el lunes por la noche en que la fuga de un penal de máxima seguridad tuvo que requerir la ayuda de alguien del sistema.
«Tiene que haber contado con la complicidad de personal y/o funcionarios adentro del Centro Federal de Readaptación Social Altiplano», afirmó, añadiendo que la prisión tiene las mismas medidas de seguridad que centros similares en Estados Unidos o Canadá.
Además, señaló Osorio Chong, los constructores del túnel necesitaron los planos para llegar hasta la celda de Guzmán.
Las autoridades estadounidenses creen que el túnel por el cual hizo Guzmán su audaz escape el sábado por la noche debió estar en construcción al menos por un año, casi el mismo tiempo que el jefe del cártel de Sinaloa había estado en el penal del Altiplano, a 90 kilómetros (55 millas) al oeste de la Ciudad de México.
Un túnel tan sofisticado, con luces, sistema de ventilación y una motocicleta adaptada para ir sobre un riel, habría necesitado entre 18 meses y dos años para completarse, dijo Jim Dinkins, ex director de la división de Investigaciones de Seguridad Nacional del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés).
«Pero cuando se trata del jefe, quizá lo haces a toda velocidad», dijo.
Si alguien podía lograr esa hazaña era Guzmán, quien se cree tiene al menos un cuarto de siglo dedicándose a construir largos y sofisticados túneles para transportar drogas y contrabando bajo la frontera entre México y Estados Unidos, así como para escaparse cuando las autoridades lo han cercado.
Uno de sus primeros túneles fue encontrado en 1990 entre Douglas, Arizona, y Agua Prieta, México. Las autoridades estimaron que el pasaje de 60 metros (200 pies) habría costado 2 millones de dólares en aquel entonces. Tenía luz eléctrica, bombas para extraer agua y entradas elaboradas.
Joe García, quien se retiró este año como agente especial interino a cargo de Investigaciones de Seguridad Nacional en San Diego, tiene una gran experiencia en investigación de túneles. Señaló que el túnel en el Altiplano era más largo que cualquiera de los encontrados en la frontera entre México y Estados Unidos.
Guzmán debió tener ayuda de funcionarios del gobierno mexicano dada la longitud del túnel y el tiempo que se requiere para construirlo, dijo García.
Documentos de la DEA obtenidos por The Associated Press señalaron que los planes para la huida de Guzmán comenzaron casi inmediatamente después de que fue arrestado en febrero de 2014 y que seguía al frente del cártel de Sinaloa a pesar de estar tras las rejas.
Para lograr tal proeza, los encargados de la fuga de El Chapo posiblemente tenían datos de inteligencia sobre la prisión incluso antes de que Guzmán fuera arrestado, dijo Dinkins.
Los diseñadores y trabajadores habrían necesitado acceso a información restringida como planos del penal y de los sistemas de alarma y cámaras. Incluso con esa información, el ruido de cuando cavaron el pasaje vertical de 10 metros (30 pies) directamente debajo de la prisión para llegar a la celda de Guzmán habría llamado la atención.
«No es como que alguien tomó un par de herramientas, palas y picos. Es una operación muy avanzada», dijo Alonzo Pena, un ex funcionario del ICE. «¿Cómo podían estar ahí y no escuchar la construcción que estaban haciendo debajo?, es simplemente imposible».
El cartel de Sinaloa es famoso por construir túneles en la zona industrial de San Diego en parte porque es fácil esconderse, las calles están llenas de camiones en el día y de noche están en silencio, según investigadores estadounidenses.
La zona alrededor de la prisión tiene una obra hidráulica en construcción, con enormes tubos y excavaciones que podrían haber facilitado que el túnel de El Chapo pasara desapercibido, señaló García.
«Lo que posiblemente les funcionó fue la construcción alrededor de la prisión», dijo García. «Lo que llama la atención es retirar la tierra y los escombros».
El túnel iba de la ducha en la celda de Guzmán hasta una casa de ladrillos parcialmente construida, y pasa debajo de terrenos baldíos y de la zona con obras hidráulicas en construcción.
Un reportero de AP en el inmueble donde terminaba el túnel notó que el nivel del suelo en el patio que rodea la casa es de 60 a 90 centímetros (2 a 3 pies) más alto que el terreno, lo que indica que los trabajadores pudieron simplemente esparcir la tierra alrededor de la propiedad en vez de llevarla en camiones.
Las autoridades de México seguían interrogando a los 30 empleados de la prisión, conocida como Centro Federal de Readaptación Social No.1, incluido el director. En el penal hay otros líderes narcotraficantes que han sido detenidos por el gobierno de Enrique Peña Nieto.
Por la tarde, la búsqueda de Guzmán en la zona alrededor de la prisión se había reducido considerablemente. Ya no había retenes y había menos patrullas de la policía federal. Los reporteros podían moverse sin problemas en la zona. Los vuelos del aeropuerto de Toluca, que habían sido suspendidos, habían regresado a la normalidad.
Esta es la segunda ocasión que Guzmán logra fugarse de una prisión de máxima seguridad. En 2001 salió en un carro de lavandería de un penal de Jalisco, aunque según algunas versiones pudo haberlo hecho de otra manera. Guzmán estuvo prófugo por 13 años antes de ser capturado en un condominio con vista al pacífico en Mazatlán, Sinaloa.
Se le vio entrar en la ducha de su celda a las 9:00 p.m. Luego de no verlo, los guardias fueron a buscarlo y encontraron algo más, un agujero de 50 por 50 centímetros (20 pulgadas por 20) en el suelo.
EE.UU. sabía de planes de fuga
WASHINGTON
AP
La fuga de Joaquín «El Chapo» Guzmán de un penal de máxima seguridad no debió ser una gran sorpresa para las autoridades mexicanas: la DEA les había informado desde hace 16 meses sobre varios planes para su escape.
El narcotraficante y sus secuaces comenzaron a desarrollar varios planes de escape casi inmediatamente después de su arresto el año pasado. Documentos internos de la DEA obtenidos por The Associated Press revelaron que agentes antidrogas obtuvieron información en marzo de 2014 acerca de que varios de sus familiares y asociados consideraban «posibles operaciones» para liberarlo.
El secretario de gobernación de México, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo que las autoridades jamás fueron informadas en ese respecto, en referencia a los planes previos de El Chapo para fugarse. Agregó que las autoridades estadounidenses también habían dicho que no sabían de dónde había salido la información sobre la fuga que se menciona en el despacho noticioso de la AP.
Sin embargo, un funcionario estadounidense enterado de la investigación confirmó a la AP que las autoridades mexicanas habían sido alertadas de los planes. El funcionario solicitó el anonimato para hacer sus declaraciones a la prensa porque no estaba autorizado a revelar detalles.
Desde la década de 1990, el cártel de Guzmán ha sido conocido por crear sofisticados túneles en la frontera entre México y Estados Unidos. Guzmán fue arrestado por primera vez en 1993, pero escapó de una de las prisiones de máxima seguridad de México, en Jalisco, en enero de 2001, supuestamente escondido en un carro de lavandería. También evitó ser capturado en febrero de 2014 al evadirse por una elaborada red de túneles que conectaban varias casas de seguridad en Culiacán, otra ciudad de su natal estado de Sinaloa, pero finalmente fue arrestado dos semanas después.
Jim Dinkins, exdirector de la Unidad de Seguridad Nacional del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés), dijo que los antecedentes de Guzmán cavando túneles hacen que el escape sea «muy ingenioso».
Dinkins dijo que el sofisticado túnel que han descrito las autoridades mexicanas suele tomar entre un año y medio o dos en completarse, por lo que dio a entender que comenzó a construirse casi inmediatamente después de que Guzmán fuera arrestado.
Los documentos de la DEA obtenidos por AP no incluyen detalles sobre cómo se habrían realizado los planes de escape anteriores. En ellos Guzmán es identificado como Guzmán-Loera.
Los agentes de la DEA no tenían información sobre el plan de fuga, cuando Guzmán escapó por un túnel subterráneo desde la ducha de su celda, presuntamente construido sin que las autoridades lo detectaran. El túnel permitió que Guzmán realizara lo que las autoridades mexicanas habían prometido que nunca ocurriría tras recapturarlo el año pasado: escapar de una de las prisiones más seguras del país, por segunda ocasión.
Una intensa búsqueda, que incluyó retenes en autopistas, mayor vigilancia en fronteras y el cierre de un aeropuerto internacional, no había encontrado rastro de Guzmán, más de 24 horas después de que se escapó.
La Casa Blanca dijo que la secretaria de Justicia Loretta Lynch habló con la procuradora general de México el día después que se descubrió el escape. El vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo que el gobierno estadounidense ofreció su apoyo a México. Señaló que Guzmán también ha sido acusado de crímenes graves en Estados Unidos.
El vocero del Departamento de Estado, John Kirby, dijo que la «rápida captura de Guzmán a manos de las autoridades mexicanas es una prioridad para los gobiernos de México y Estados Unidos».
Los documentos revelaron que en marzo de 2014, agentes en Los Ángeles reportaron una posible operación de escape financiada por Rafael Caro Quintero, quien ayudó a orquestar el secuestro y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena. Ese plan involucraba amenazar o sobornar a las autoridades de la prisión. En julio de ese año, la misma investigación reveló que el hijo de Guzmán había enviado a un equipo de abogados y personal de contrainteligencia militar para diseñar un plan de huida.
En diciembre de ese año, agentes en la División de Campo de Houston de la DEA, reportaron que un general mexicano dijo que «había un acuerdo para liberar a Guzmán Loera y al líder de Los Zetas Miguel Ángel ‘Z-40’ Treviño Morales».
Guzmán, quien era considerado el narcotraficante más rico y poderoso del mundo antes de su captura el año pasado, descendió por un foso desde la zona de la ducha de su celda la noche del sábado y desapareció en un sofisticado túnel de kilómetro y medio (una milla) con sistema de ventilación, iluminación y una motocicleta que aparentemente se usaba para mover tierra.
El arresto de Guzmán en 2014 fue considerado un logro para el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto en su guerra contra los cárteles de las drogas.
«Todos los reconocimientos que ha recibido México en su lucha contra el narcotráfico serán borrados por este único evento», si Guzmán no es recapturado, dijo Michael S. Vigil, un ex jefe de operaciones internacionales de la DEA.
Además de los planes de escape de 2014, los documentos de la DEA revelan que Guzmán seguía dirigiendo algunas facetas de su imperio de las drogas.
«Aunque estaba preso en un penal de ‘máxima seguridad’, reportes de la DEA señalan que Guzmán Loera podía dar indicaciones a su hijo y a otros miembros de su cártel a través de los abogados que lo visitaban en prisión y posiblemente a través de un celular proporcionado … por guardias corruptos», señalan los documentos.
Tras la captura de Guzmán, agregan los documentos, su hijo Iván Guzmán Salazar se convirtió en «el líder de facto de la rama de Guzmán del cártel de Sinaloa». La «mano derecha» de Guzmán, Dámaso López Núñez, asumió las cuatro principales organizaciones de tráfico de drogas que operan bajo el auspicio del cártel de Sinaloa.
Por ahora es «prematuro predecir» lo que ocurrirá a la estructura de poder de la organización, pero el escape de Guzmán, podría «afectar el liderazgo actual», según los documentos.
Caen funcionarios carcelarios
MÉXICO
La fuga de Joaquín El Chapo Guzmán el fin de semana cobró sus tres primeras víctimas políticas, todos funcionarios del ámbito penitenciario y ningún responsable de primer nivel del gobierno de Enrique Peña Nieto.
El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, cesó al máximo responsable de los centros penitenciarios del país, a la coordinadora de las cárceles federales y al director del penal de máxima seguridad del que se escapó el narcotraficante, quien —dijo el funcionario— «tuvo que haber contado con la complicidad» de funcionarios de la prisión.
Los cesados, aclaró, son personas con relación «directa» con los hechos que «de entrada tenían algo que ver o mucho que ver y por eso se tomó la decisión».
Osorio Chong, número dos del gobierno mexicano, calificó la fuga como «un acto de corrupción, deslealtad y traición a los mexicanos», pero limitó el alcance de esta corrupción al entorno de la cárcel y dijo que no era la hora de hablar de dimisiones. «Los momentos de crisis no son para renunciar, son para enfrentarlos», manifestó para después reconocer que «las acciones de algunos manchan los esfuerzos de todas las instituciones».
El titular de Interior aseguró, no obstante, que «no habrá lugar para la impunidad». «Todo funcionario público federal, estatal o municipal que haya participado en estos hechos, será castigado. Caerán todos los involucrados en esta fuga», sentenció.
En una conferencia de prensa ofrecida por la noche, Osorio Chong subrayó que el penal cumplía con certificaciones internacionales iguales a las que tienen penales similares de EE.UU. Indicó que disponía de 750 cámaras de video y 26 filtros de seguridad, entre otras medidas, y que elementos de la Policía Federal y del ejército controlaban el perímetro carcelario.
Con el Chapo había, además, un «doble cuidado» con cámaras adicionales y un brazalete que registraba su ubicación dentro del penal, pero que no contaba con GPS porque esa tecnología no está permitida por la Comisión Nacional de Derechos Humanos. El dispositivo se desconectó al entrar en el túnel.
Osorio Chong garantizó que se cumplieron todos los protocolos de seguridad y que se activaron justo cuando el capo inició su huida, un momento que fue captado parcialmente por el sistema de monitoreo instalado en su celda, que solo tenía dos puntos ciegos para garantizar sus derechos.
En este sentido, se comprometió a hacer públicos todos los protocolos con horarios de reacción que están «totalmente documentados», y el video en el que «se alcanza a ver el momento en el que se inicia la fuga» por el sofisticado túnel. Guzmán fue rompiendo a su paso la iluminación de su ruta de escape, lo que ralentizó los movimientos de las fuerzas de seguridad que iban tras él para capturarlo.
El objetivo del gobierno, agregó, es investigar, sancionar a los culpables y recapturar al «Chapo» usando todos los medios posibles. La fiscalía general ofrece una recompensa de 60 millones de pesos (casi 4 millones de dólares) para quien brinde información sobre su paradero y apeló a la participación ciudadana, aunque Osorio Chong dijo entender que los mexicanos tengan «gran molestia» ante este suceso.
Además, se lanzó una alerta de búsqueda a través de Interpol en más de cien países, con una colaboración especial de EE.UU., Guatemala y Belice.
Hasta el momento han declarado en la fiscalía general 34 personas que trabajaban en la cárcel, cuya situación jurídica todavía debe determinarse, y también se ha interrogado a 17 internos recluidos en estancias próximas a la celda del «Chapo».
Asimismo, la procuraduría ha solicitado análisis periciales a ingenieros, arquitectos, fotógrafos y expertos en videos, y considera posible que toda la tierra originada por la excavación del túnel se ocultara en la casa en la que este desembocaba.
El titular de Gobernación adelantó que una vez concluya la investigación se presentarán propuestas para una revisión completa del sistema penitenciario, con especial atención a los elementos que han fallado, y añadió que esta crisis es también un «momento de oportunidad» para corregir errores.
El “Chapo» declarado enemigo de Chicago
CHICAGO
Una vez que el conocido líder de un grupo del narcotráfico volvió a escapar de una cárcel en México está por recuperar un título tristemente célebre en Chicago, a miles de kilómetros de distancia de su país.
La Comisión contra el Crimen de Chicago informó que volverá a declarar oficialmente a Joaquín El Chapo Guzmán como Enemigo Público Número 1 de Chicago.
El organismo no gubernamental colocó esa etiqueta a Guzmán en 2013 para subrayar que el cártel de Sinaloa domina el tráfico de drogas en Chicago. La ciudad es un centro de distribución clave para esa organización criminal.
Sólo otra figura ha merecido el título de Enemigo Público Número 1 de la ciudad, el jefe mafioso Al Capone en la década de 1930.
La Comisión sacó de la lista a Guzmán tras su captura en 2014, pero dijo que tras su escape a través de un túnel el pasado fin de semana lo volverá a poner como el objetivo principal.
Cárcel El Altiplano
El Centro Federal de Readaptación Social Número 1 está localizado en Santa Juana, en el municipio de Almoloya de Juárez (Estado de México). La cárcel, la primera de máxima seguridad en el país, está en operación desde 1991.
Fue construida precisamente para evitar la fuga de prisioneros de alto perfil. Su nivel de seguridad «es máximo». De acuerdo al más reciente informe de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) sobre los centros penitenciarios del país, El Altiplano tiene una calificación de 8,64.
No hay centro de reclusión en México con una calificación más alta.
«Existen sistemas y equipos electromecánicos y electrónicos como circuito cerrado de televisión, control de accesos, alarmas, detectores de metal, drogas y explosivos, radiocomunicación, voz y datos, sensores de presencia y telefonía», se explica en un informe oficial sobre los centros penitenciarios del país.
El centro ocupa una extensión aproximada de 260 mil metros cuadrados, de los cuales casi 28 mil componen las instalaciones de la prisión.
Sus paredes tienen un metro de grosor y cuenta con capacidad para 724 reos.
Entre sus presos más conocidos se encuentran:
• Servando Gómez Martínez («La Tuta»), líder de Los Caballeros Templarios
• Miguel Ángel Treviño Morales («El Z-40»), exlíder de Los Zetas
• Omar Treviño Morales («El Z-42»), exlíder de Los Zetas
• Osiel Cárdenas Guillén, exlíder de Los Zetas
• José Luis Abarca Velázquez, acusado por la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.











