Dra. Ana Cristina Morales Modenesi

Una manifestación de la corrupción poco evidenciable y a la cual no se le ha dado la importancia que merece es la involucración de personas en forma de cadena, cargando con responsabilidades dentro de su trabajo que no deberían serlo. De esta forma existe a quienes culpar y lavarse las manos con ellas. Por lo general, son gente con gran necesidad de éste.

Esta es una expresión de violencia laboral, a la cual, muchos trabajadores se encuentran expuestos. Es de considerar que en algunos contratos de trabajo dan el perfil de los servicios que se esperan y aunado a ello, existe una cláusula final en la cual deja abiertas las posibilidades. Así que, algunos trabajadores por conservar su trabajo, se encuentran expuestos a ser partícipes de la corrupción sin siquiera saberlo, o presumirlo. Pero, de manera posible existe algo, en su percepción interna, que les indica que las cosas no van bien.

Cuando se dispara esa percepción, es de meditar, ¿Cómo se sentirán esos trabajadores? Puede surgir el miedo, la incertidumbre, la desconfianza, y malestar general, que puede expresarse no solo en su vida laboral, sino, en la familiar y social. Como síntomas de desgaste laboral.

Ahora que se conversa de manera más abierta acerca de la corrupción e instituciones nacionales. Es sugerente que se investigue el tema de violencia laboral. Evaluar los contratos y las condiciones en que se encuentran los trabajadores sujetos a disposiciones de sus jefes. No es lógico, por ejemplo, que un médico que ha sido contratado para la atención de pacientes, lo obliguen a participar de funciones administrativas, como la compra de medicamentos. O que sea gestor y pidan su opinión en áreas para las cuales no tiene la pericia para dar sus sugerencias. Tampoco lo es, el hecho de que un trabajador se continúe considerando como tal, después de muchos meses de no percibir el ingreso económico que le corresponde.

La violencia laboral en el sector Salud es un tema escabroso, pero, ya de reconocimiento mundial. Entre las secuelas producidas para los trabajadores que enfrentan este tipo de violencia se encuentran: la depresión, la ansiedad, acciones suicidas y homicidas, entre otras. Si se quiere trabajar hacia un enfoque en contra de la violencia, se han de asumir todas las manifestaciones de la misma.

Es de considerar, que con todos los datos ya existentes, el Ministerio de Trabajo debería realizar las investigaciones pertinentes. Y los trabajadores hacen manifiesto a través de la denuncia su descontento. Si es nuestro deseo la construcción de una sociedad mejor, el tolerar la violencia no ayuda.

Es mi deseo, solidarizarme con aquellas personas que se encuentran afrontando violencia en sus trabajos y hacer un llamado de atención para que este tema no siga siendo encubierto y visto de menos. Para que ellas puedan recibir la ayuda que necesitan y merecen.

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