. Mariana Molero porta una camiseta con la inscripción "TPS para venezolanos" mientras posa para una foto en su casa en Pembroke Pines, Florida. Horas antes de dejar la Casa Blanca, Donald Trump emitió un decreto que suspende las deportaciones por 18 meses de venezolanos que salieron huyendo de su país y no consiguieron asilo político o un estatus legal en Estados Unidos. Sin embargo, los venezolanos --incluida Molero y su esposo-- tienen dudas porque Trump ya no es el mandatario y la información del documento es poca. Foto la hora: Wilfredo Lee/AP

Por GISELA SALOMON y CLAUDIA TORRENS
MIAMI
Agencia (AP)

Durante años miles de venezolanos sin estatus legal en Estados Unidos esperaron algún tipo de alivio migratorio. Ahora que finalmente les llegó, lo reciben con cauto optimismo y confusión. En lugar de festejar, muchos sienten incertidumbre.

Han sido incluidos en un decreto que el expresidente Donald Trump emitió horas antes de abandonar la Casa Blanca y que suspende su deportación, pero tienen dudas porque Trump ya no es el mandatario y la información del documento es poca.

«Es muy pronto para celebrar, no sabemos los detalles», dijo Mariana Molero, una venezolana que llegó a Estados Unidos junto a su esposo en 2005 y desde entonces no ha podido regularizar su estatus legal. Tanto su marido como ella tienen una orden de deportación.

¿No estarían más protegidos si el nuevo presidente Joe Biden cumple su promesa de otorgarles un estatus legal temporal? Eso se preguntan muchos.

Horas antes de terminar su presidencia, Trump ordenó suspender por 18 meses las deportaciones de venezolanos que salieron huyendo de su país y no consiguieron asilo político o un estatus legal en Estados Unidos. La medida, que según algunos activistas beneficiaría a unos 200.000 venezolanos, los autoriza también ha solicitar permiso de trabajo.

Sin embargo, deberá ser implementada por la administración de Biden, un fuerte crítico de Trump, a quien derrotó en las urnas. Es además un mecanismo poco utilizado, por lo que ha dejado en aguas también a algunos abogados, que esperan lineamientos más específicos.

«Todo el mundo anda como confundido», expresó la abogada de inmigración Adriana Kostencki sobre la medida de Trump. «Se recomienda esperar a ver cómo las autoridades de inmigración la implementan», dijo tras asegurar que no duda de que desde que fue emitido el decreto, el martes, ya no pueden ser deportados los venezolanos.

Biden, a su vez, les ha prometido a los venezolanos un estatus de protección temporal conocido como TPS, que además de autorizarlos a trabajar en algunos casos podría allanarles el camino a una residencia, a diferencia del DED de Trump. El nuevo presidente, además, decretó un freno por 100 días a la deportación de inmigrantes que se encuentran ilegalmente en el país, incluyendo a los venezolanos, y está alentando un plan de reforma migratoria que debería ser aprobado por el Congreso.

La Casa Blanca no respondió de manera inmediata a preguntas de The Associated Press sobre cómo implementarán el decreto de Trump o si emitirán más detalles.

Venezuela está inmensa desde hace años en una profunda crisis política, económica y social que ha provocado la salida de más de cinco millones de personas a otros países.

En Estados Unidos viven unos 400.000 venezolanos, y cerca de 192.000 de ellos no tienen estatus legal, de acuerdo con el Center for Migration Studies de Nueva York.
Molero, una abogada que llegó a Estados Unidos con visa de turista y vive en el sur de la Florida, teme que la medida de Trump no la beneficie ni a ella ni a su esposo, a pesar de que ambos tienen órdenes de deportación.

«Hay discrepancia en cómo se interpreta», expresó la mamá de dos niños nacidos en Estados Unidos. «Hay incertidumbre… En vez de darme tranquilidad debo esperar a que se aclare o que se firme el TPS», dijo.

En Nueva York, Kamal Morales se siente animado por el «regalo» de Trump.

«Nadie se lo esperaba, que a última hora (Trump) pudiera hacer algo por nosotros los venezolanos», dijo el migrante de 35 años y quien cruzó la frontera con Estados Unidos desde México en marzo del 2019. «(El decreto) es un alivio para mi. Tengo como más tiempo para adquirir u obtener algún estatus pues».

Sin embargo, Morales también está confundido y se pregunta si realmente se eliminaría su deportación.
Peluquero de profesión, Morales cruzó la frontera entre México y Estados Unidos en el 2019 y salió en enero del 2020 de un centro de detención en Colorado. Ahora pende sobre él una orden de deportación.

Está explorando sus opciones con abogados pero debe presentarse ante la agencia de Inmigración y Control de Aduanas en agosto. Su pedido de asilo, realizado cuando estaba en detención, fue denegado.
Casi 900 venezolanos han sido deportados desde 2018, cerca de 200 de ellos en el último año, de acuerdo con la Policía de Inmigración y Aduanas, conocida como ICE por su nombre en inglés. Unos 233 permanecen detenidos.

Cerca de 11.000 están en proceso de deportación, según la base de datos de Transactional Records Access Clearinghouse, un grupo de investigación de la Universidad de Syracuse, en Nueva York.
De los 8.676 casos de asilo que los venezolanos tienen en Estados Unidos, 832 fueron denegados en el año fiscal 2020, según TRAC.

Carlos Vecchio, a quien el líder opositor Juan Guaidó nombró embajador de Venezuela y ha sido reconocido como tal por este país, quiere llevar tranquilidad a su comunidad.

«Son medidas positivas que van a impactar a los venezolanos», dijo Vecchio en una reciente entrevista telefónica con la AP, en la que señaló que la prioridad son los presos venezolanos.

Dijo que su equipo ya se ha puesto en contacto con el gobierno de Biden para ver cómo implementan el decreto de Trump, y que además también espera que pronto se apruebe el TPS.

«Lo que hemos escuchado los beneficia, y lo que va a venir es mejor», expresó tras destacar que Biden conoce bien la situación de Venezuela y «tiene una gran oportunidad» para impulsar un cambio en Venezuela.

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