Jesús Alvizures
Chus.Alvizures@gmail.com

Muchos guatemaltecos están bajo el manto opresor de las maras; y el ente gobiernista no ve ni oye los atropellos a la ciudadanía, los aparatos de investigación de la Policía y el Ejército con su famosa G-2 no pueden detectar la raíz de quienes mantienen en zozobra el país.

Muertes violentas por asalto; extorsiones; asesinatos; cobro de impuestos a comercios y transportistas; cobro de impuesto a inmuebles habitacionales; cobro de impuesto a vendedores prósperos en mercados y más, la amenaza persiste.

El pueblo y los ministerios de seguridad están de rodillas ante esta ola de descomposición social; y el Gobierno no gira órdenes para erradicar este cáncer que cada día se extiende y amenaza con tener el control de la nación.

El gobierno presente y los que se han sucedido han hablado de erradicar la violencia y su derivados, pero todo ha sido una falacia seguimos igual o peor que antes; nadie se preocupa por lo que al pueblo aqueja, las políticas de seguridad en el Legislativo no se ponen en el tapete de discusión para encontrar soluciones.

La muerte asecha en el centro y los cuatro puntos cardinales del país; ¿Qué hacer? si estamos con la soga al cuello y no hay quien se pronuncie con efectividad para defender esta envestida de terror.

En la actualidad los políticos buscan seguir acomodando las leyes a su favor; para que les permita seguir esquilmando a la gallina de los huevos de oro. ¡Ah! politiqueros no quieren dejar la curul en el Congreso de la República y para ello pagan para ir en El Listado Nacional. Si no se cambia la Ley Electoral prohibiendo esta costumbre, jamás habrá gente joven en el hemiciclo con nuevas ideas de trabajo que motiven e bienestar del pueblo.

Tiempo es ya de que salgan quienes se han perpetuado como padres irresponsables de la patria; la mayoría de ellos con problemas que riñen con la ley, más esta no es aplicada; es retenida con recursos de amparo, manipulando el concepto, espíritu de la ley.

Y no solo aquí se da este fenómeno de retener el poder, hay instituciones creadas por los gobiernos; instituciones religiosas que lo mismo hacen y no trabajan para un bienestar común, buscan reelegirse aún sea con un sistema anómalo. Acomodación para seguir rumiando el hueso.

En los entes responsables hay otorgamiento de voluntades y violación de la ley, esta que es letra muerta en el papel; lo dije ya en otras ocasiones.

Cuando la ley en su aplicación se cumpla todo cambiará; mientras tanto con este sistema siempre tendremos el yugo encima en diferentes aspectos de la vida cotidiana.

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