Buenos Aires
DPA
La expresidenta y senadora electa Cristina Fernández de Kirchner presentó hoy un escrito ante el juzgado donde ella y sus hijos son investigados por supuesto lavado de dinero y afirmó que «no hay Estado de derecho» en Argentina.
Fernández de Kirchner llegó una hora antes de la prevista a los tribunales del barrio de Retiro en Buenos Aires y no respondió preguntas, sólo entregó un escrito en el que solicitó que el proceso sea sobreseído por considerarse inocente.
«Acá no hay Estado de derecho. Alegan el mismo pero no lo aplican y no me voy a prestar a esto», afirmó la exmandataria (2007-2015), según indicaron fuentes judiciales a medios locales.
La expresidenta es investigada en este caso por supuesto lavado de capitales. El juez federal Julián Ercolini procura esclarecer si la empresa hotelera Hotesur, cuyos accionistas son integrantes de la familia Kirchner, alquilaba habitaciones a empresas vinculadas al empresario Lázaro Báez, detenido desde abril de 2016 también por supuesto lavado de dinero.
Hotesur S.A. es dueña del hotel Alto Calafate, que de 2008 a junio de 2013 administró Báez, acusado en esta causa.
Según informó el diario Clarín, Báez además contrató entre 2011 y 2012, a través de siete de sus sociedades, habitaciones que nunca utilizó de tres hoteles de la exmandataria. El empresario fue uno de los principales adjudicatarios de contratos de obra pública durante los mandatos de Fernández de Kirchner.
A través de esa maniobra, según la investigación, Báez presuntamente pagaba sobornos a cambio de obtener contratos en licitaciones para obras públicas.
«En la presente causa se han violado de manera grosera las reglas más elementales que hacen al debido proceso legal», aseguró Fernández de Kirchner en una publicación en su página web, donde difundió el escrito que presentó ante la Justicia.
La senadora electa por el frente opositor Unidad Ciudadana sostuvo que «existen por lo menos siete decisiones judiciales firmes que han analizado los mismos actos, en las cuales se descartó la existencia de cualquier tipo de ilícito».
«A mérito de las consideraciones fácticas y jurídicas que serán desarrolladas en esta presentación y la realidad que informan las constancias obrantes en el expediente, las cuales corroboran la manifiesta falsedad de la acusación y la ausencia de delito, se impone y solicito que se disponga mi sobreseimiento en orden a los hechos que se me endilgan, con expresa mención de que la formación de estas actuaciones no afecta mi buen nombre y honor», reclamó.
El 13 de noviembre deberá declarar en la causa Máximo Kirchner, actual diputado nacional por el opositor Frente Para la Victoria. Dos días después tendrá que hacerlo su hermana, Florencia.
Además de la familia Kirchner, el juez Ercolini citó a declarar a otros 21 imputados, entre ellos el empresario Báez.
Para el magistrado, todos «habrían intervenido en las diferentes etapas de las maniobras que fueron diseñadas y pergeñadas, principalmente, por (el expresidente) Néstor Kirchner, Cristina Fernández y Lázaro Báez para lograr otorgarle apariencia lícita al dinero que había sido irregularmente asignado a empresas de propiedad de este último», según un dictamen publicado en agosto en el Centro de Información Judicial (CIJ).
Además de la causa llamada «Hotesur», la exjefa de Estado argentina afronta varias investigaciones por irregularidades y corrupción desde que dejó el poder en diciembre de 2015, tras ocho años de Gobierno.
Sin embargo, el hecho de haber sido elegida senadora le permite, por ley, contar con inmunidad parlamentaria, un beneficio que por el momento impediría cumplir con un eventual pedido de detención. En la misma situación se encuentra su hijo, Máximo, por ser diputado nacional.








