POR AGENCIAS/DPA
Monterrey, México
Trece reclusos murieron y 25 resultaron heridos anoche en una revuelta que se registró en la cárcel de Cadereyta, en el noreste de México, que motivó la intervención armada de la policía, informaron las autoridades del Estado de Nuevo León.
El portavoz de Seguridad, Aldo Fasci, dijo en una conferencia de prensa que un grupo de unos 40 internos inició la revuelta la madrugada de ayer en la cárcel, unos 45 kilómetros al sur de la ciudad de Monterrey, y mató e incineró a un preso.
Después de un intento de diálogo con un plazo perentorio, la policía intervino, pero «se contaminó la situación y participaron alrededor de 250 internos en esta segunda etapa», en la que hubo también enfrentamientos entre grupos rivales dentro de la cárcel, dijo el funcionario.
«Tenemos que esperar las autopsias para determinar cuántos fueron muertos por acciones entre los grupos delictivos -entre venganzas y golpes entre ellos- y cuántas por el uso de fuerza letal», añadió. Ocho de los lesionados están en estado grave.
La televisión mostró columnas de humo que se alzaban desde distintos puntos de la prisión. Fasci expresó que las entradas fueron bloqueadas por los presos con cajas y colchones incendiados y los reclusos usaron escombros y armas punzocurtantes, con las que le perforaron un pulmón a un policía.
En México son frecuentes los motines y enfrentamientos entre grupos rivales en cárceles.
En julio hubo 28 muertos en una pugna entre dos bandos en el penal de Acapulco, incluidos cinco decapitados, mientras que en febrero de 2016 murieron 49 presos en enfrentamientos entre dos sectores de Los Zetas en el penal de Topo Chico, en Monterrey.








