POR DENIS AGUILAR
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Analistas consideran que existen intereses políticos detrás la interpelación a la que será sometida la ministra de Salud, Lucrecia Hernández Mack, y señalaron que también es una estrategia del Congreso para desviar la atención ante la depuración que sectores de la sociedad están pidiendo en el Legislativo.
“Las molestias políticas van por la vía de la negociación del Pacto Colectivo”, señaló el analista Christians Castillo. “No hay una materia como para llevarla a interpelación y más aún para pedir el voto de desconfianza o bien la remoción del cargo”, agregó.
“El problema es político y ella no es política ni tiene piso político”, indicó. Castillo considera que la interpelación es una herramienta dominada por intereses políticos y que debido a esto la Ministra tiene una gran desventaja al no tener un pasado político.
Castillo expresó que no ve una crisis tan severa en el Ministerio de Salud, en comparación a la problemática que había cuando Hernández Mack asumió como titular de esa cartera y aseguró que existen intereses políticos de los sindicatos en la interpelación por la forma en que se está renegociando el Pacto Colectivo.
Por su parte, Renzo Rosal, analista independiente, indicó que con la interpelación se está buscando debilitar la gestión de la Ministra de Salud, cuya cartera considera que es de las pocas que han tenido avances.
Según Rosal, la bancada oficial y sus aliados se han confabulado para que esta interpelación se convierta en una herramienta para desviar la atención por el llamado a depurar el Congreso y para cuestionar la gestión de la Ministra.
DEFENSA DEL PACTO COLECTIVO
Rosal también considera que detrás está también el interés del Pacto Colectivo, ya que los sindicalistas van a “luchar a muerte” por no perder los beneficios que este les otorga.
“Se confabulan sindicatos públicos con diputados y forman una alianza para debilitar a la Ministra”, agregó Rosal.
El portavoz presidencial, Heinz Hiemann, indicó que el presidente Jimmy Morales da su respaldo rotal a la Ministra de Salud y aseguró que el mandatario tendrá la última palabra tras la interpelación.
NIEGA PRESIONES
Luis Alpírez, secretario general del Frente Nacional de Lucha (FNL), rechazó que estén ejerciendo presiones a diputados e indicó que fueron víctimas de un “hackeo” luego de que se hiciera viral una publicación en la que la sindicalista Regina Ruano de Lara pedía a miembros del sindicato presionar a los congresistas para obtener 105 votos en contra la Ministra y destituirla del cargo.
Alpírez reconoció que han pedido a diputados distritales que actúen como mediadores ante las demandas de los trabajadores del sector salud.








