POR MARIELA CASTAÑÓN
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En casi dos años la Policía Nacional Civil (PNC) capturó a 1 mil 102 personas sindicadas por el delito de extorsión. Entre los detenidos hay quienes son identificados como “cobradores de extorsión” o “colaboradores” dentro de las estructuras delictivas; sin embargo, algunos de ellos argumentan que “su error” fue prestar sus cuentas para recoger el dinero que ignoraban que se trataba de cobros de extorsiones. Las autoridades llaman a la ciudadanía a no prestar sus cuentas o identidades.
Catalina Osorio fue capturada el 7 de diciembre en el operativo denominado “Guate es Nuestra”. Su detención se efectúo en la colonia Maya en la zona 18 y las autoridades la vincularon con una red de extorsionistas que cobró fuertes sumas de dinero a transportistas y comerciantes.
Osorio, de origen indígena y con cierta dificultad para comunicarse, argumentó que es una mujer trabajadora y que no está vinculada con extorsiones.
“Ante los ojos de Dios no sé porqué me trajeron aquí. Yo tengo un hijo de 3 años y tengo mi negocio. Yo no hago esas cochinadas –cobrar extorsiones–. Yo tengo necesidad y por eso trabajo, me levanto a las 3 de la mañana y pago mi cuarto con el sudor de mi frente”, refirió Osorio.
La entrevistada explicó que hace algunos años conoció a una vecina que le pedía el favor de usar su cuenta para depositar el dinero que supuestamente le enviaba su esposo, quien estaba en Estados Unidos. Esa mujer lo hizo unas cinco veces, aseguró.
“Yo conocí a una muchacha hace como dos años, donde alquilaba. Me dijo si le podía prestar mi cuenta para que su esposo, que estaba en Estados Unidos, depositara dinero. Es cierto, yo la dejé. No lo niego, pero tengo la cara levantada, porque eso fue lo que hice. Yo le presté mi cuenta porque ella decía que no tenía”, indicó Osorio.
Esta persona reiteró que no ha cometido delitos, pues trabaja para pagar el cuarto que alquila; mostró una tarjeta que llevaba en su delantal de los pagos que hace a un prestamista.
“Si yo estuviera haciendo eso –extorsionando– tendría buen pisto, pero no, por eso no he ido con el doctor, porque solo gano para pagar mi cuarto. Yo presto dinero para pagar mi cuarto y después vendo mis cosas para pagar. Tengo testigos, un señor me presta dinero, tengo una tarjeta y pago Q25 o Q40 por mi alquiler. Ante los ojos de Dios, con el sudor de mi frente pago mi cuarto”, dijo.
El caso de Castro es similar al de otro de los sindicados, que pidió no mencionar su nombre en esta publicación, por la seguridad de su esposa y sus hijos.
De acuerdo con el hombre, labora como mecánico pero hace tres años trabajó en una fábrica, donde conoció a una compañera que le pidió que abriera una cuenta a su nombre. Él lo hizo, pero después de verificar que en un solo día le depositaban fuertes sumas de dinero, pidió que dejara de usar su cuenta.
“Esa burrada –prestar su cuenta– la hice en el año 2013. Una señora me pidió que le abriera –una cuenta– con mi nombre. Yo le abrí la cuenta e hicieron unos depósitos. En un solo día entraba un montón de dinero. Yo le pregunté por qué le depositaban tanto dinero. Pero después hubo problemas, porque una chava llegó a la fábrica donde trabajaba y me amenazó que si no dejaba que depositaran más dinero iban a matarme a mí y a mi familia. Esa cuenta la sellé después, pero no denuncié nada por miedo”, argumenta el hombre detenido el pasado jueves.
Según el entrevistado, su compañera trabajaba como operaria y estuvo dos meses en la fábrica, después desapareció.
Los relatos de estas personas son similares a los de otros detenidos en operativos pasados, que detallan que prestaron sus cuentas, realizaron o recogieron transferencias bancarias.
¿CÓMO LOS VINCULAN?
Un investigador del Departamento de Delitos contra la Vida de la PNC, con experiencia en las pesquisas sobre sicariato y extorsiones, fue consultado sobre la manera en que vinculan a los “colaboradores” de las estructuras con este delito y explicó que lo hacen por medio de seguimientos, vigilancias, documentos emitidos por los bancos del sistema, entre otros.
El entrevistado refirió que algunos “colaboradores” pueden relacionarse con las bandas, aunque realicen una sola vez una diligencia bancaria, o bien cobren una extorsión de mano en mano. Debido a la comunicación que pueden mantener con la estructura, esto aporta indicios para relacionarlos con la red que puede estar exigiendo fuertes sumas de dinero.
Por otro lado, el viceministro de Prevención del Delito y la Violencia del Ministerio de Gobernación, Áxel Romero, indicó que aunque es necesario analizar la situación de cada persona detenida por extorsión, es difícil creer que alguien pueda prestar su cuenta o identidad para que le depositen dinero o realice una transferencia.
“Hay que estudiar la caracterización de las personas. No existe a ciencia cierta un perfil identificado –de los colaboradores–, sería interesante indagar en ese sentido, pero me imagino que serán parientes a los que les permiten –depositar dinero–. En su defensa cualquiera pueda decir lo que sea, pero veo muy difícil que alguien quiera prestar su cuenta o sus datos para realizar un depósito”, refirió Romero.
NO PRESTE SU CUENTA NI SU IDENTIDAD
Rottman Pérez, secretario de Política Criminal del MP, instó a la población a no prestar sus cuentas bancarias o identidad, asimismo refirió que en el caso de perder información personal, deben denunciarlo para que nadie haga mal uso de esos datos.
“La Política Criminal fue impulsada en abril de este año. El primer eje es la prevención. Para el caso puntual de las extorsiones, vale la pena hacer ese ejercicio de información ciudadana. Es necesario decirle al ciudadano no preste su cuenta, no preste su identidad. Si perdió su documento de identificación, denúncielo; si perdió los datos de sus cuentas bancarias, denúncielo, porque es necesario que la población asuma ese rol con mucha responsabilidad”, dijo Pérez.
El entrevistado indicó que prevén atender el tema de las extorsiones de dos maneras: desde la socialización de la información, probablemente a través de una campaña, pero también desde la necesidad de que existan más oportunidades para las personas.
“Las cuentas bancarias hoy en día son utilizadas de manera maliciosa, pero sin duda el titular –de esa cuenta– tiene mucha responsabilidad para la Ley Penal. La Política plantea una serie de acciones tanto en información, pero también si vemos el fondo de la problemática de las extorsiones lo podemos ver en el perfil de las personas capturadas que son adolescentes que se vinculan hasta con delitos contra la vida, aunque también hay personas adultas. Los adolescentes tendrían que estar estudiando, desarrollándose en actividades de arte, cultura y al igual que las personas adultas deberían tener condiciones dignas de vida que los desmotivara a involucrarse con estas acciones delictivas”, explicó Pérez.
El secretario agregó que, después de las acciones emprendidas en el operativo “Guate es Nuestra”, analizarán impulsar una campaña para decirle a la población que no preste sus cuentas o identidades, para lo cual será importante involucrar a diferentes sectores.
“Esa campaña debe ser articulada de la misma forma que estamos trabajando esta parte de investigación, interinstitucionalmente. Las mismas instituciones –involucradas en el operativo Guate es Nuestra– debiésemos hacer este ejercicio, incluso la sociedad civil y las instituciones privadas que deseen sumarse. Es importante que la población conozca la responsabilidad de prestar sus cuentas bancarias o su identidad”, afirmó Pérez.
En tanto, Eleonora Muralles, directora de la organización Familiares y Amigos contra la Delincuencia y el Secuestro (FADS), dijo que la sociedad civil estaría anuente a apoyar al Estado en una campaña de prevención, aunque consideró que los medios de comunicación, empresarios y telefónicas también deberían sumarse.
“Siempre son insuficientes las campañas. Nosotros como FADS –antes– tratábamos de llegar a hablar a algunas poblaciones sobre la extorsión y el peligro que los jóvenes se involucren. Es importante y como medios podrían llegar a algún grupo donde se les diga que nadie le da nada a uno, si no es porque hay algo más de fondo. La cuestión es prevenir que lamentar, porque luego uno puede parar hasta preso. Sería ideal que las campañas vayan en los distintos idiomas que se hablan en Guatemala y que haya un esfuerzo a nivel nacional por radio, televisión, por los mismos teléfonos celulares y que las compañías colaboraran”, dijo.
Muralles resaltó la importancia de que la ciudadanía no abra cuentas bancarias para terceros, porque esto no es normal y es evidente que algo no está bien.
“El mensaje es para la población en general, nadie le regala a uno nada. Uno tiene que pensar mal, por ejemplo, cuando había tantos secuestros, uno veía gente de escasos recursos que cuidaba a los secuestrados y después decían yo no sabía que estaban secuestrados, pero presumir uno que alguien le va a pagar una cantidad por nada, es porque algo no está bien”, indicó la directora de FADS.
RECLUÍDOS EN LAS CÁRCELES POR EXTORSIÓN
De acuerdo con el Sistema Penitenciario (SP) hay 20 mil 925 personas privadas de libertad en las 21 cárceles del país: 18 mil 833 son hombres y 2 mil 92 son mujeres.
Según los datos, por el delito de exacciones intimidatorias hay una mujer en condición preventiva, 26 hombres en situación de condena y 73 en prisión preventiva.
En tanto, por el delito de extorsión hay 309 mujeres cumpliendo condena y 326 están de forma preventiva. Asimismo, 697 hombres están condenados por el delito de extorsión y 601 están en situación preventiva.
Por otro lado, por obstrucción extorsiva de tránsito hay 57 mujeres condenadas y 208 en condición preventiva. Por esa sindicación también hay 56 hombres condenados y 138 en prisión preventiva.
Rudy Esquivel, portavoz del SP, explicó que en los datos proporcionados podría existir una sola persona que esté señalada por los tres delitos, por ejemplo, que ingresó por una sindicación, pero en prisión pudo volver a incurrir en más delitos de esta índole.
Tipificación del delito
De acuerdo con el Artículo 10 de la Ley contra la Delincuencia Organizada, referente al delito de exacciones intimidatorias: Quien agrupado en la delincuencia organizada, organización criminal o asociación ilícita, en abierta provocación o de forma intimidatoria solicite o exija la entrega de dinero u otro beneficio en la vía pública o en medios de transporte, será sancionado con prisión de seis a ocho años.
El Artículo 261 del Código Penal refiere sobre la extorsión: Quien, para procurar un lucro injusto, para defraudarlo o exigirle cantidad de dinero alguna con violencia o bajo amenaza directa o encubierta, o por tercera persona y mediante cualquier medio de comunicación, obligue a otro a entregar dinero o bienes; igualmente cuando con violencia lo obligue a firmar, suscribir, otorgar, destruir o entregar algún documento, a contraer una obligación o a condonarla o a renunciar a algún derecho, será sancionado con prisión de seis (6) a doce (12) años inconmutables.
Según el Artículo 11 de la Ley contra la Delincuencia Organizada sobre el delito de obstrucción extorsiva de tránsito: Quien agrupado en la delincuencia organizada, organización criminal o asociación ilícita, en abierta provocación o de forma intimidatoria solicite u obtenga dinero u otro beneficio de conductores de cualquier medio de transporte por permitirle circular en la vía pública, sin estar legalmente autorizado, será sancionado con prisión de seis a ocho años.











