Lucrecia de Palomo
Esta semana fuimos testigos de dádivas y pactos, que no son más que lo mismo de los otros gobiernos, sin importar si fueran de derecha o izquierda populista. Vemos como inician en el Ejecutivo con abrazos y besos pero es en el Congreso de la República donde se cuecen las habas, allí se autoriza sin reparo alguno el Presupuesto que permiten que los designados lo ejecuten.
Quiero hablar del que se tranzó en el Mineduc con STEG. La “amistad” del millonario Joviel y el Ministro de Educación viene de otras negociaciones de tiempos de Colom. Cuando los cuates se juntan hacen travesuras y eso está pasando. Al inicio del mandato del presidente Morales se anunció que sería Joviel y su jauría quienes administraran la refacción escolar en las escuelas públicas, lo que no causó ninguna comezón en los medios o en la “sociedad civil”, pasó como algo natural. Como no hubo objeciones ahora se anuncia que “El Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG), liderado por Joviel Acevedo, tendría el control de Q954.2 millones del presupuesto del Ministerio de Educación, luego de haber firmado un convenio el pasado 12 de mayo con el jefe de esa cartera, Óscar Hugo López, con el objetivo de aplicar, implementar y ejecutar los programas de apoyo a escala nacional.” (PL) ¿Qué tal? Pero curiosamente vuelve a escucharse un silencio cómplice.
Me imagino que este trueque de favores y negocios entre los amigos, inició en PADEP (Programa Académico de Desarrollo Profesional Docente) cuando el actual Ministro de Educación era el Director de EFPEM (Escuela de Profesores de Enseñanza Media) de la Universidad de San Carlos. Por ese entonces se asignó, mediante un Acuerdo Ministerial del Ministro Dennis Alonzo, transferencias de millones de quetzales para ese centro estudiantil, so pretexto que por 20 cursos impartidos a los maestros en servicio se les extendería el título de licenciados. Lo que no dice el acuerdo es que STEG juega un papel primordial en ese trance.
Hacer negocios entre amigos es común, porque la repartición puede ser creativa. Ellos deciden que “por el bien de los niños desnutridos” en lugar de 1.11 diario de alimentación por estudiante lo subirán a 4.00; y será administrado por el sindicato. Si no se conociera la trayectoria del sindicalista, se aplaudiría la urgente decisión, pero aún está en nuestras mentes el pacto colectivo, también de Colón y ampliado por Pérez, donde más de 11 mil millones se les asignaron, de lo cual la tajada para el sindicado es de varios cientos.
Las prebendas son reales y es por ello que a cambio de los favores monetarios –que de plano serán repartidos- los maestros de Joviel aseguran que se cumplió con los 180 días de clases durante el ciclo escolar 2016, elogiando al gobierno por su buena administración -situación que todos sabemos es una farsa. Pero aun hay más, ahora anuncia que vendrán de nuevo a manifestar por las calles de la Ciudad en apoyo de este gobierno para exigir sea aprobado el Presupuesto. Y por supuesto será recibido por el Presidente del Legislativo, como siempre. Nos sale caro su soporte pues son millones los que reciben a cambio de cualquier movimiento.
Apoyo requiere apoyo, y ellos saben brindarlo; pero esto no fuera posible si los dipucacos no estuvieran de acuerdo en las reparticiones. Ya es hora que el Ministerio Público y la CICIG investiguen a este personaje y sus secuaces del Ejecutivo y Legislativo que solo han traído retraso, estancamiento y pobreza a la educación del país. Pero a la par se debe investigar a los ministros y viceministros que han participado en esas negociaciones, así como a las instituciones para las cuales ellos hoy trabajan.







