POR MARIELA CASTAÑON
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Entre el miércoles y jueves recién pasado, 200 mujeres fueron rescatadas de la explotación sexual, por investigadores de la Sección contra la Trata de la Policía Nacional Civil (PNC) y fiscales del Ministerio Público (MP), y 9 personas fueron capturadas. Los centros de explotación sexual estaban ubicados en las colonias Quinta Samayoa, Landívar y Kaminal Juyú, en la zona 7, donde por sus características podrían estar en la categoría de centro tipo “E”, que obtiene Q345,600 anuales por rentabilidad de cada víctima.
Las autoridades documentaron los testimonios de las mujeres afectadas y los remitieron a la Secretaría contra la Violencia Sexual, Explotación y Trata de Personas (SVET), adscrita a la Vicepresidencia de la República.
De acuerdo con Danissa Ramírez, directora Contra la Trata de Personas de SVET, solo 3 de 200 mujeres aceptaron la institucionalización ofrecida y fueron enviadas al albergue de la Fundación Sobrevivientes.
Actualmente el Estado no cuenta con albergues para apoyar a mujeres adultas, víctimas de la trata de personas, ya que desde diciembre del año pasado la Secretaría de Bienestar Social (SBS) cerró el lugar de acogimiento, bajo el argumento que “por reglamento orgánico interno no pueden atender a las personas adultas víctimas de trata de personas”.
INVESTIGACIONES Y RENTABILIDAD
Pesquisas de la Sección Contra la Trata de Personas de la PNC detallaron que los centros de explotación donde fueron rescatados las mujeres cobraban Q50 por cada servicio sexual de las víctimas.
Esa tarifa y la ubicación de estos lugares, sitúan a esos centros de explotación en la categoría tipo “E”, según un informe de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) presentado este año y denominado “Trata de Personas con Fines de Explotación Sexual en Guatemala”.
De acuerdo con los datos, los centros pueden ser de tipo: A, B, C, D y E, son clasificados de esta forma por el lugar donde se ubican y los clientes que frecuentan estos lugares. Los demandantes pueden pagar menos de Q160 por un servicio sexual, hasta más de Q1,600. A continuación la explicación:








