Manolo Gallardo, artista guatemalteco. Foto: La Hora/Jeanelly Vásquez.

Luego de tres años sin exposiciones, Manolo Gallardo presentó este día “85/65” una serie de obras de su autoría que conmemoran su vida como persona individual, artista y su trayectoria. La exhibición tomó lugar en la casa de arte Bisho, ubicada en la zona 14 de la ciudad capital y fue nombrada así porque este 10 de junio se cumplieron 85 años de vida del artista y 65 desde la presentación de su primera obra.

Según el artista, la idea de conmemorar su trayectoria y celebrar su octogésimo quinto cumpleaños fue idea de Muriel Gallardo, su nieta. “Ella lo pensó, lo organizó y vino a montar la obra”, contó.

Para Manuel Gallardo las décadas como pintor son difusas, pues considera ha sido más largo de lo que aparenta. “Pues en realidad es más larga de lo que parece –su trayectoria–, porque hace 65 años puse la primera exposición en el IGA (Instituto Guatemalteco Americano) ¡y mire cuánto hace! Entonces hay una trayectoria enorme”, describió.

Muriel Gallardo amplió sobre el trabajo del artista y contó que ha trabajado retratos para los directores del Banco de Guatemala, Banco Industrial y la empresa Cementos Progreso, entre otras figuras importantes. A pesar de la importancia de estos retratos, el autor considera su vida entera como una pieza única, detalló que a pesar de la edad aún recuerda con claridad cada obra que ha presentado.

“Cada vez que expongo no se me borra nada, tengo una gran claridad y una memoria tremenda. Conservo a pesar de los ochenta y cinco años una muy buena memoria. No hay nada especial; ha habido momentos: cuando le entregué al Papa el retrato que hice en el año 83, y así alguna que otra cosita, pero nada destaca realmente, o sea para mí toda la obra es importante”, relató.

El ocaso de los ángeles, óleo sobre tela 1999. Foto: La Hora/Jeanelly Vásquez.

UN REALISMO SURREALISTA

“Su realismo es surrealista”, así describió Muriel Gallardo la estética de su abuelo. “Son retratos a final de cuentas, ahí es donde reside el realismo, pero nada de esto es real, son temas utópicos, de su imaginación y tal entonces siempre son surrealistas.

Las obras de Manolo Gallardo se distinguen por ser retratos de mujeres reales, interpretadas como seres fantasiosos –ángeles– que en algunas piezas fueron pintadas desnudas, rodeadas de mariposas y libélulas. “Se puede notar su transición de ángeles a mariposas. Los ángeles, considera que las mujeres son tan especiales que hay que otorgarles ese carácter de ángel y luego con el tiempo va tomando el concepto de la mujer mariposa, esto es porque la mariposa representa la no violencia contra la mujer, esa es su protesta si así lo quieres decir”, comentó Muriel Gallardo.

Pese a sumar 65 años pintando, el creador considera que su estilo no ha cambiado mucho. “En realidad casi no cambié, mi estilo académico se sigue manteniendo, es la forma en que me expreso. Como decía Elmar Rojas, ‘vos pintas aéreo y humano’, y así sigo, es mi forma de expresarme. Para mí lo más lindo es el ser humano”, manifestó.

Foto: La Hora/Jeanelly Vásquez.

En algunas ocasiones, Gallardo ha retratado a hombres, su nieta indicó que estas pocas veces han sido lo que denomina “el trabajo de oficina”. “Por lo general cuando retrata hombres no es en obra creativa, normalmente es como lo que él le llama ‘el trabajo de oficina’, que son retratos que le piden. Por ejemplo, todos los retratos de quienes fueron directores del Banco de Guatemala, del Banco Industrial y Cementos Progreso fueron pintados por él”, especificó la familiar de Gallardo.

Adicional a su carrera como artista, se dedicó durante un tiempo a la enseñanza en la Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP). “En la Escuela de Artes Plásticas -ENAP- yo fui maestro treinta y cinco años y los últimos cuatro o cinco di las clases ad honorem, inclusive le llevaba a los alumnos el material para trabajar: papel, borrador, crayón, luces, de todo; fue muy satisfactoria esa época”, expresó.

Por su acercamiento con artistas en desarrollo, Gallardo es consciente de la realidad de este gremio en Guatemala y aceptó que sobresalir en este ámbito es difícil, ya que carece del apoyo de las autoridades. “Es muy difícil porque no hay apoyo del Gobierno. A ellos les interesa el deporte. Si hay un presupuesto para el Ministerio de Cultura y Deportes, se va el ochenta u ochenta y cinco por ciento para deportes y el arte… pues saludes, no les interesa”, sostuvo.

Foto: La Hora/Jeanelly Vásquez.

ARTE COMO CRÍTICA COYUNTURAL

Dos de sus obras que destacan son: El hombre de la luna y Saturno como presidencia devorando a sus hijos.

La primera fue titulada, así como referencia al entonces presidente, Jimmy Morales. La obra data del 2018, Muriel explicó que en aquel entonces un medio de comunicación nombró a Morales como “El Hombre de la luna”, pues la pieza consta de un hombre con maquillaje y peluca de payaso encima de una luna, que con una mano sostiene la cabeza de un quetzal y con la otra un arma blanca; a sus pies aparece el ave decapitada. Atrás del sujeto fueron pintadas dos carpas de circo: una con el logo del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y las banderas de Guatemala y Estados Unidos bajo el nombre “Casa Presidencial”. La otra carpa contiene un cartel con la consigna “Congreso”.

Hombre de la luna, óleo sobre tela 2018. Foto: La Hora/Jeanelly Vásquez.

“Una que otra vez usé la pintura para hacer alguna crítica o algún comentario. Esa es una crítica al payaso que tuvimos de presidente, que le cortó la cabeza a Guatemala. Entonces el quetzal simboliza a Guatemala; es Perseo tomando el papel del presidente”, destacó.

Por otro lado, la segunda pintura, “Saturno como presidencia devorando a sus hijos” también es una obra con sentido surrealista, donde Saturno representa al Congreso y la Presidencia durante el 2018 y está Guatemala representada por un quetzal con expresión de susto. En ella se aprecia a un hombre devorando el pecho de una mujer, pisando a otra con un pie y sosteniendo a otra mujer de cabeza con una mano. En lo alto del personaje vuela el ave nacional.

Saturno como presidencia devorando a sus hijos, óleo sobre tela 2018. Foto: La Hora/Jeanelly Vásquez.

SOBRE LA EXPOSICIÓN

La invitación del evento fue elaborada con un círculo en el centro, según explicaron esto fue con la intención de representar la estructura de la exposición de arte, que también fue construida de forma circular y cronológica. La exhibición comienza con una obra de 1999 titulada “El ocaso de los ángeles”, es el cuadro más grande que ha hecho en cuanto a contenido ya que cuenta con 165 retratos. En él se incluyeron perfiles de miembros del Ballet de Guatemala y familiares de Gallardo.

Manolo Gallardo declaró que las obras de hace uno y dos años nunca pudieron ser exhibidas, en parte por la pandemia y por circunstancias externas. Actualmente no ha podido crear nuevas, pero mostró un optimismo por volver a la actividad. “Todavía he pintado, ahorita no he podido porque tuve un accidente que me dejó un poquito postrado, pero ya seguiré pintando”, aseguró.

La exposición permanecerá hasta el 20 de julio, el ingreso es gratuito y permitido para todo el público.

Jeanelly Vásquez
Estudiante de periodismo en la Universidad de San Carlos de Guatemala y entre ratos podcaster. Creo en el feminismo y la lucha por la igualdad social; me interesa la política, medio ambiente y derechos humanos. Estoy comprometida con concienciar a mi generación sobre la importancia de una participación ciudadana activa.
Artículo anteriorDirectora de USAID, Samantha Power visitará Guatemala
Artículo siguienteG7 se reúne con la promesa de donar vacunas contra COVID-19