Nuestra Copa del Mundo…

Pedro Pablo Marroquín

pmarroquin@lahora.com.gt

Esposo, papá, abogado y periodista. ¡Si usted siempre ha querido un mejor país, este es su momento de actuar!

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Pedro Pablo Marroquín Pérez
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@ppmp82

A partir de hoy sube el telón para el evento más esperado del planeta y los guatemaltecos, como nos pasó con la lucha contra la impunidad y la corrupción, debemos volcarnos al extranjero para encontrar equipos sobre los que podamos desarrollar un fanatismo que nos haga gozarnos más la justa mundialista. En mi caso, el sueño mundialista va de la mano del Brasil de Ney y muy pendiente, como el mundo entero, del desempeño de los brasileños tras la debacle que resultó ser el 2014.

El mundo se paraliza como bien se lo explicó el argentino a su pareja en el video que se hizo viral en todo el planeta, pero los guatemaltecos debemos recordar que nosotros tenemos la obligación de seguir luchando por nuestra propia copa en este mes calendario que coincide con el Mundial de fútbol y los meses venideros porque estamos en el sprint que nos marcará un futuro mejor o el regreso al pasado.

Y digo nuestra propia copa porque para nosotros, el equivalente a ganar un Mundial, sería igual a lograr tener un país más justo e incluyente en el que aprendamos a levantarnos y caernos todos como una sola nación. Necesitamos aprender que seguir dejando a la gente atrás ha sido una receta que nos ha hecho mucho daño.

Nuestra propia copa debe enfocarse en lograr construir un país en el que los ciudadanos seamos capaces de alcanzar más mínimos que nos permitan construir confianza entre todos aquellos que entendemos que el país no tiene viabilidad en estas condiciones, estando por tanto, dispuestos a acompañar con acciones nuestros propios discursos.

En este mes se trabaja “menos” como dice el compatriota de Messi pero los guatemaltecos no tenemos el lujo de olvidarnos de nuestra realidad. Tenemos una tragedia encima, un invierno que lo puede agravar todo y autoridades empecinadas en satisfacer sus caprichos, calmar sus miedos y que andan haciendo pactos de impunidad para regresar al pasado y evitar la justicia.

Nuestra propia copa nos debe mantener alertas porque hay quienes desean aprovechar el Mundial que se juega en Rusia para terminar de meter todos los goles que no han podido anotar en los últimos días y meses y están, por ende, esperando la nocturnidad para repetir la dosis que hicieron con la tragedia y que tanto les sirvió para avanzar sus puntos de impunidad.

El Mundial da para tanto que nos debe recordar también que no tuvimos (ni hemos tenido en el pasado) mayor chance porque el fútbol también ha sido presa de la cooptación, de la impunidad y del deliberado debilitamiento de las instituciones con la intención de propiciar un clima claro de impunidad que rindió y sigue dando muchos frutos para algunos.

Vea el Mundial, viva y goce la intensidad del fútbol (como bien dice Enrique El Perro Bermúdez), goce cada 90 minutos del deporte más lindo del mundo (Luis Omar Tapia) pero no se olvide que nuestro campeonato mundial lo estamos jugando todos los días, a cada minuto, en esta lucha por tener un país en el cual los que tenemos oportunidades las sigamos teniendo pero sin dejar a tanta gente atrás, entendiendo que para ello debemos golear a la impunidad y la corrupción que nos roba el sueño de una Guatemala diferente. Tan importante como meter goles es sacarle roja directa a los corruptos.