Las manifestaciones de la Alcaldía Indígena de Sololá y 48 Cantones de Totonicapán, son porque la corrupción afecta a los Pueblos Indígenas

Jorge Morales Toj

Maya K’iche’, Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales, Abogado y Notario, con estudios de Maestría y Doctorado en Derecho Constitucional. Pacifista y Defensor de los Derechos Humanos.

post author

Jorge Morales Toj
jorgemoralestoj@gmail.com

La Alcaldía Indígena de Sololá, representativa del pueblo Maya Kaqchikel y la Junta Directiva de los Alcaldes Comunales de los 48 Cantones K’iche´s de Totonicapán, son instituciones representativas de los pueblos indígenas, mantiene su organización social tradicional y sus autoridades propias.

Ambas instituciones representativas de los pueblos indígenas, en consultas internas, deliberaron, se pusieron de acuerdo y convocaron a manifestaciones públicas en favor de la lucha contra la corrupción, en apoyo al Comisionado Iván Velásquez y en total respaldo a CICIG.

No cabe duda que las formas de organización social y las autoridades propias de los pueblos indígenas son altamente funcionales en los distintos aspectos de vida de los pueblos y del país. Así como resuelven conflictos de todo tipo en sus comunidades, también tienen el derecho y capacidad de participar en todos los procesos que sean susceptibles de afectarles directamente.

Una de las afectaciones a los pueblos indígenas, son los grandes niveles de corrupción imperante en Guatemala, debido a que los pocos recursos financieros que se destinan a los programas o proyectos en beneficio de comunidades indígenas, van a parar a manos de empleados, empresarios, diputados o funcionarios corruptos.

Los efectos de la corrupción son negativos en la las regiones más lejanas del área rural, donde habitan mayoritariamente pueblos indígenas. En 2015 el ICEFI hizo algunas estimaciones reveladoras, el Presupuesto total de la administración pública fue de 70.5 millardos de quetzales, de ese total, 20.8 millardos de quetzales, el 29.5% del Presupuesto total con alta exposición a ser objeto de corrupción. La corrupción estimada es de 4.2 millardos de quetzales, el 6% del Presupuesto total.

Con esos 4.2 millardos de quetzales, se dejaron de vacunar a más de 1 millón de niños menores de un año, además, 2.6 millones de niños sin alimentación escolar ni útiles. También se dejó de atender 1.2 millones de niños menores de cinco años al no recibir micronutrientes.

La desnutrición crónica que viven nuestros niños es el resultado de la corrupción, Guatemala es el sexto país del mundo con los peores índices de malnutrición infantil, los índices de malnutrición infantil son del 80% y ese porcentaje se concentra en el área rural, habitado mayoritariamente por pueblos indígenas.

Se dice que, a mayor corrupción mayor pobreza y en Guatemala esa afirmación es aplicable, debido a que la pobreza ha aumentado, de 56.4% a un 59.3 % en los últimos años. La corrupción sí es un problema de seguridad nacional, porque la corrupción mata, la corrupción es un detonante de la conflictividad social.

Evidentemente la corrupción es una de causas principales de la pobreza y desnutrición infantil que afecta directamente a los pueblos indígenas, es por eso que los pueblos indígenas apoyan a Iván Velásquez y a la CICIG, porque por primera vez en la historia de Guatemala, la justicia está llegando y está limpiado a nuestro país de tanta impunidad y corrupción. La CICIG ha generado confianza de las comunidades hacia el Sistema de Justicia.

Las peticiones de la Alcaldía Indígena de Sololá y 48 Cantones de Totonicapán son: 1- Renovación del Mandato de CICIG por 8 años más, 2- Permitir el ingreso a territorio nacional del Comisionado Iván Velásquez, 3-No a las reformas a Ley de Antejuicios y 4- Apoyo total a CICIG.

Señor Presidente, recuerde que el poder proviene del pueblo.