LOGOS

Independencia condicionada y parcial

Luis Enrique Pérez

lepereze@gmail.com

Nació el 3 de junio de 1946. Ha sido profesor universitario de filosofía, y columnista de varios periódicos de Guatemala, en los cuales ha publicado por lo menos 3,500 artículos sobre economía, política, derecho, historia, ciencia y filosofía. En 1995 impartió la lección inaugural de la Universidad Francisco Marroquín.

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Luis Enrique Pérez

El 15 de septiembre del año 1821 los miembros de la diputación provincial y del ayuntamiento del Reino de Guatemala declararon que “era voluntad general del pueblo” independizarse del gobierno de España. La diputación provincial era un órgano político-administrativo de una provincia. El ayuntamiento era la alcaldía, compuesta por dos alcaldes, un alférez, un alguacil mayor, varios regidores y un síndico. El Jefe Político, el español Gabino Gaínza, continuaba con “el gobierno superior político y militar”; pero se creaba una Junta Provisional Consultiva.

La independencia era condicionada: un congreso de diputados provinciales debía ratificarla o no ratificarla. Si la ratificaba, debía decretarse una Constitución Política. Si no la ratificaba, el Reino de Guatemala presuntamente podía volver a depender del gobierno de España.

La independencia era parcial: era una independencia únicamente con respecto al gobierno de España. Presuntamente, entonces, no se excluía la posibilidad de que Guatemala dependiera del gobierno de otro país.

Antes de que se proclamara la independencia condicional y parcial, había surgido ya un grupo político que era partidario de que el Reino de Guatemala dependiera del gobierno de México. Gaínza pertenecía a ese grupo.

Precisamente dos días después de haber sido firmada el acta de independencia, Gaínza publicó un bando en el que expresaba que la independencia “proclamada y jurada” era solo independencia con respecto al gobierno de España. Un día después de publicar ese bando, Gaínza envió una carta al capitán general del imperio mexicano, Agustín de Iturbide, quien a partir de mayo de 1822, sería emperador de México. En esa carta Gaínza aceptaba el Plan de Iguala, o Plan de las Tres Garantías, proclamado por el mismo Iturbide y por Vicente Guerrero. Las garantías eran religión católica, independencia y unión de clases sociales.

El 19 de octubre del año 1821, Iturbide felicitó a Gaínza por la proclamación de la independencia del Reino de Guatemala, e invitó a que este reino se anexara a México. Iturbide declaró que el reino no sería anexado forzosamente, porque él respetaba la voluntad de los pueblos; pero anunció que pronto estaría en la frontera entre México y Guatemala, una cuantiosa fuerza militar.

En febrero del año 1822, la Junta Provisional Consultiva decidió anexar el Reino de Guatemala a México. A partir de junio del año 1822, el gobernador del reino fue el mexicano Vicente Filísola. En marzo del año 1823, el emperador Iturbide abdicó. Filísola convocó a celebrar el congreso que debía ratificar o no ratificar la proclamación de independencia. El congreso comenzó el 24 de junio del año 1823; y el 1 de julio del mismo año decretó la independencia incondicional y total del Reino de Guatemala.

Post scriptum. El congreso declaró que las provincias que constituían el Reino de Guatemala “son libres e independientes de la antigua España, de México, y de cualquier otra potencia, así del antiguo como del nuevo mundo. y no son ni deben ser patrimonio de persona ni familia alguna”.