Breve aproximación a la historia del Himno Nacional

Luis Antonio Rodríguez Torselli
Historiador

Nuestro Himno Nacional tiene una Historia muy especial que hasta nuestra época es poco conocida, y que consideramos menester conocer.

Así como tiene historia también existen otras historias que debemos considerar como leyendas y es por eso que hacemos una breve semblanza de algunos acontecimientos que han pasado desapercibidos y en este acercamiento se presentarán de una forma que sea lo más amena posible.

Desde el momento que el Reino de Guatemala (lo que actualmente se conoce como Centroamérica) se declaró independiente de España el 15 de Septiembre de 1821 y posteriormente se declarara la independencia absoluta de España, México y cualquiera otra potencia el 1 de julio de 1823, hasta el año de 1886, no se conoce que haya existido un canto patrio que identificara, a Guatemala1, entre las diversas naciones del mundo.

LA PRIMERA LETRA.

En el año de 1887, Don Ramón P. Molina,2 Secretario del Jefe Político Don Manuel Aguilar escribió un poema patriótico que intituló “Himno Popular guatemalteco” y es el siguiente:

Guatemala en tu limpia bandera,
Libertad te formó un arrebol,
Libertad es tu gloria hechicera
Y de América libre es el Sol.

Bella Patria, tu gloria cantemos,
Con ardiente sublime ansiedad,
Hoy que luce en tu frente la aurora
De la hermosa, feliz, libertad.

Democracia, civismo es tu lema,
La igualdad es tu ley, la razón;
No más sombras, no más retrocesos,
Viva Patria, el derecho y la Unión.

Coro
Guatemala… etc.

Dúo

Bajo la égida libre y fecunda,
De progreso, de paz, de igualdad
Guatemala que se unan tus hijos,
En abrazos de eterna amistad.

La más pura y feliz democracia,
Que corone tu olímpica sien,
Y, al amor de tus hijas divinas,
Sé de América Libre, el Edén.

Coro
Guatemala… etc.

Dúo

Con tu aliento gentil de espartana,
Llegarás en el mundo a lucir,
Porque marchas buscando el progreso,
Y en tu idea se ve el porvenir.

De los libres recibe el saludo,
Su entusiasta, sincera ovación;
Y recibe las preces del alma,
Los efectos del fiel corazón.

Coro
Guatemala… etc.

Estos versos agradaron tanto al Jefe Político, que convocó a un concurso para dotar de música a ese poema, en el que participaron composiciones que fueron calificadas por un jurado idóneo –grandes músicos de aquella época– Leopoldo Cantilena, Axel Holmes y Lorenzo Morales.

La partitura ganadora por unanimidad fue la que presentó el compositor nacido en san Juan Comalapa, Chimaltenango, Rafael Álvarez Ovalle y ese Himno Popular, fue estrenado el 15 de septiembre de 1887 aunque sin la sanción del Ejecutivo, en cuya presidencia se encontraba don Manuel Lisandro Barillas.3 Ese canto fue el que se entonó durante algunos años como Himno a la patria.

LA LETRA SIGUIENTE

Por conducto del acuerdo gubernativo de fecha 24 de junio de 1896, el Presidente José María Reina Barrios dispuso convocar a un concurso para dotar de un Himno a la patria, que tendría la sanción del Ejecutivo (letra y música), puesto que la canción patria que se entonaba no estaba oficializada, sino que era un canto popular que durante los últimos años se había vuelto tradicional.

El jurado conformado por los poetas y literatos Francisco Castañeda, José Joaquín Palma y José Leonardo, calificaron los poemas presentados y resultó ganador el que empezaba con las palabras ¡Guatemala gentil! Y que llevaba al calce, la de anónimo. Esa letra fue adoptada como Himno Nacional. Lo que no se logró averiguar fue el momento en que se cambió de ¡Guatemala gentil! A ¡Guatemala feliz!

Nótese el sello lateral que le fue puesto en donde se lee “propiedad de la Biblioteca Nacional de Guatemala” que lo único que hizo fue mancillar ese valioso documento. Actualmente se encuentra en el Museo Nacional de Historia.

El secreto de la autoría de la letra del Himno era conocido únicamente por el autor y por el Secretario de Estado Manuel Cabral, quien juró guardarlo.

¿Qué razón tuvo el autor para no firmarlo con su nombre? Esto se debió a que el literato que lo creó fue José Joaquín Palma, quien era parte del jurado calificador y, además, era cubano de nacimiento, lo cual le impedía concursar, puesto que los participantes debían ser guatemaltecos. Años después, ya enfermo y sintiendo cercano su fin, reveló a sus hijos y a otros amigos que él era el autor del poema del Himno Nacional. Manuel Cabral, lo confirmó. Fue hasta en esa oportunidad que el gobierno presidido por Manuel Estrada Cabrera le rindiera un homenaje (situación que mencionaremos más adelante).

Como había que dotar de música a los versos adoptados oficialmente, el concurso continuó abierto hasta el 1 de febrero de 1897.

El maestro Rafael Álvarez Ovalle participó por invitación expresa que se le hizo y presentó la misma música que compuso diez años antes para el Himno Popular, ya que esta se adaptó perfectamente al nuevo poema sancionado como Himno. El jurado calificador estuvo conformado por los maestros Angelo Disconzi, Manuel Soriano, y Luis Felipe Árias. De los doce trabajos presentados, se eligió el del maestro Álvarez, con lo cual ganó por segunda vez el derecho a ser reconocido como el compositor de la música del Himno Nacional.

Debido a que algunos participantes protestaron el fallo, el pianista Reynaldo Brugnoli interpretó delante del presidente José María Reina Barrios y su Gabinete, las doce composiciones y así se confirmó lo fallado por el jurado calificador ya mencionado. Desde ese momento, el maestro Álvarez fue reconocido como compositor de la música del Himno Nacional, que fue sancionada por conducto del acuerdo gubernativo de fecha 19 de febrero de 1897.

Hemos de hacer notar que la música del Himno Nacional fue compuesta por el Maestro Álvarez con una Guitarra Española, puesto que era el instrumento completo4 que dominaba. El original de esa partitura se encuentra en nuestra biblioteca particular puesto que el compositor se la obsequió a mi abuelo, Felipe L. Rodríguez Padilla que además de ser su amigo, también era guitarrista clásico.

El Himno Nacional se estrenó la noche del domingo 14 de marzo de 1897, como parte de las celebraciones de la Exposición Centroamericana y fue entonado por alumnos del Conservatorio Nacional de Música y dirigido por el Maestro Álvarez. Ese evento se llevó a cabo en el “Teatro Colón” destruido por los terremotos que asolaron la ciudad capital en 1917.5

HOMENAJES AL AUTOR Y COMPOSITOR DEL HIMNO NACIONAL DE GUATEMALA

Como señalamos anteriormente, en el momento que se conoció quién era el autor del poema del Himno Nacional, el presidente de la República (Manuel Estrada Cabrera), emitió un decreto por medio del cual se le rendía reconocimiento a José Joaquín Palma y le otorgó una medalla de oro que le fue entregada en su lecho de enfermo.

Los intelectuales guatemaltecos ciñeron al autor el 25 de julio de 1911 con una corona de laurel y olivo, hecha de plata y puntas de oro. Ocho días después el poeta falleció.

El gremio de filarmónicos coronó de esa misma forma al compositor, el 15 de septiembre de ese mismo año. Las coronas son iguales y en cada hoja está grabada una estrofa del Himno. En la actualidad se pueden apreciar en el Museo Nacional de Historia.

A solicitud del gramático José María Bonilla Ruano, se modificó el poema original del Himno, quien argumentó que los sentimientos que se expresaban en el poema no estaban de acuerdo con “los sentimientos de cordial amistad que unen a Guatemala y España”. Estas modificaciones le fueron presentadas al Presidente Jorge Ubico Castañeda que las sancionó legalmente por conducto del acuerdo gubernativo del 26 de julio de 1934.

La letra modificada es la que actualmente se entona. La única estrofa que no sufrió modificaciones fue la última y es en ella, en donde brota el patriotismo cubano del autor, pues señala que el quetzal vuele más alto que el cóndor (argentino) y el águila real (americana), pues cuando Cuba peleó por su independencia esas potencias americanas del momento, le negaron el apoyo a los cubanos para poder realizarla.

PARTICULARIDADES DE NUESTRO HIMNO NACIONAL

Es usual que cuando se le agrega música a un poema, primero se conoce éste y luego se adecúa la música. En el caso de nuestro Himno, la música se compuso diez años antes –para el Himno Popular– y la letra posteriormente casualmente coincidió perfectamente la una con la otra.

El poeta Luis Alfredo Arango en su obra Acercamiento a la letra del Himno Nacional de Guatemala señala que los versos del poema del Himno, aparte de ser decasílabos, se les denomina también dactílicos o heroicos y es porque los acentos prosódicos los lleva en las sílabas tercera, sexta y novena, además de ser muy solemne y marcial.

Hay que tener en cuenta que en los versos, las sílabas gramaticales no necesariamente coinciden con las sílabas métricas ya que estas últimas se miden por unidades de intensidad sonora al oído.

Palma utilizó todas las licencias poéticas acostumbradas: lenguaje figurativo,6 tropos,7 sinécdoque,8 metonimia,9y el hipérbaton.10

ALGUNAS INEXACTITUDES SOBRE EL HIMNO NACIONAL

En cuanto a la música del Himno Nacional, muchos han cuestionado que el compositor fuera el Maestro Álvarez Ovalle, pues por ser una persona de origen rural (nacido en Comalapa, Chimaltenango), dudaban de su capacidad como músico teórico o académico y llegaron al extremo de decir que Álvarez era el conserje del Conservatorio y que la pieza que actualmente es nuestro Himno, se la había robado.

Algunos músicos quisieron atribuir al maestro Emilio Dressdner la autoría de esa pieza, lo cual es totalmente falso puesto que conocemos personas (entre ellos mi padre Francisco Rodríguez Rouanet) que le tuvieron como catedrático de solfeo, teoría y dictado al Maestro Álvarez, lo cual demuestra su trayectoria como docente de música. Por aparte hemos recopilado manuscritos de piezas originales de Don Rafael, así como transcripciones para la guitarra de valses escritos para piano, lo que afirma aún más, que el compositor tenía los suficientes conocimientos de armonía y facilidad de melodía.

Posiblemente la duda presentada es que Álvarez y otros compositores como Germán Alcántara, fueron alumnos de Dressdner y que este como docente le revisara la armonía a esa pieza musical;lo que equivaldría en la actualidad a una revisión de estilo de una pieza literaria, lo cual no es razón para ofender a una persona y tratarla de ladrón o usurpador de una obra musical o una pieza literaria.

Otro aspecto por considerar es que en un exceso de patriotismo siempre se ha dicho que en un concurso de himnos que se celebró en Milán, Italia, se le otorgó al de Guatemala el segundo puesto entre los himnos del mundo, superándole en belleza únicamente “la Marsellesa”, Himno Nacional Francés. Esta apreciación es solamente una suposición, puesto que en las investigaciones realizadas, no se pudo comprobar que se hubiera celebrado tal concurso; además, que en una competición de tal magnitud, se pondrían en juego los valores patrióticos de diferentes países, lo cual se convertiría en una burla y, sobre todo, en una falta de respeto para todos ellos.

Por esas razones, no debemos temerle a la Historia, pues como apunta George Santayana, “el que no conoce su pasado está condenado a repetirlo” y hay otra sentencia anónima que se aplica muy bien a nuestro pasado: “es interesante para un pueblo conocer su Historia, más aún, cuando ésta, está edificada de acciones que no son muy edificantes”.

1 La República de Guatemala fue fundada por Rafael Carrera (José Rafael Carrera Turcios), el 21 de marzo de 1847, al separarse definitivamente de la Federación de las Repúblicas Unidas del Centro de América. Este personaje, posteriormente fue nombrado Presidente vitalicio de la República de Guatemala,
2 Su nombre completo era Ramón Pereira Molina pero el solamente lo utilizaba como lo indicamos. anteriormente.
3 Sucesor de Justo Rufino Barrios.
4 Completo indica que lleva la melodía y la armonía simultáneamente, al igual que el piano.
5 Inicialmente se llamó Teatro Carrera. Al triunfar la Revolución de 1871, se denominó Teatro Nacional y con motivo del cuarto centenario del descubrimiento de América se le denominó “Colón” (lart).
6 “tus aras no ensangrienta feroz el verdugo” refiriéndose a los españoles
7 Empleo de palabras en sentido distinto al que propiamente le corresponde que tiene con esta relación como metáforas: “duras cadenas” por coloniaje.
8 Tropo que consiste en extender, restringir o alterar la significación de las palabras para designar el todo por las partes o viceversa como cuando anota acero por espada
9 Para ampliar el significado de las palabras
10 Invertir el orden en el discurso deben tener las palabras con arreglo a las leyes de la sintaxis llamada regular.


PRESENTACIÓN

La comprensión de la identidad pasa, sin duda, por el conocimiento de los distintos símbolos del imaginario cultural de una sociedad.  El Himno Nacional, por ejemplo, forma parte de esa corriente telúrica siempre presente en el subsuelo de una nación que condiciona la personalidad social expresada de manera diversa en la conducta ciudadana.

Esa es la razón por la que compartimos con usted el trabajo del historiador Luis Antonio Rodríguez Torselli.  El investigador explora resumidamente el contexto de la melodía patria para presentarnos un estudio más ajustado a los hechos ocurridos.  Dicha aproximación permite hacer justicia a sus protagonistas y aclarar dudas respecto a circunstancias no siempre claras.

Rodríguez Torselli lo deja establecido de la siguiente manera:

“Así como tiene Historia (el Himno Nacional) también existen otras historias que debemos considerar como leyendas y es por eso que hacemos una breve semblanza de algunos acontecimientos que han pasado desapercibidos y en este acercamiento se presentarán de una forma que sea los más amena posible”.

Con el examen histórico de nuestra edición, proponemos a usted la colaboración de David Pinto Díaz, quien con una aguda sensibilidad crítica, a partir del descubrimiento de un acto vandálico en un parque de la ciudad, caracteriza una especie de costumbre social, para él arraigada en ciertas conductas guatemaltecas.

Según Pinto, son al menos cinco principios los que delinean el carácter guatemalteco.  Al referirse a uno de ellos, dice:

“Apenas estuve un rato en el parque del poeta. Vi el monte, el pedestal pesado, mal encuadrado. Pedestal disforme luciendo panza arriba, como señal inmortal de los arrancacabezas, el resto oxidado de una varilla ferrosa que por un tiempo sostuvo la testa de nuestro primer poeta, culminando así su destino post mortem con el robo y reciclaje del rostro.  Esto se explica en el tercer principio filosófico: la historia de Guatemala es una historia de gran robo originario”.

Estamos seguros que la selección de textos ofrecida en la edición será de su gusto.  Con esa convicción nos despedimos y auguramos un feliz fin de semana.  Buena lectura.