El “americano feo” y el que no lo es   

Alfredo Saavedra

Desde Canadá. El expresidente Jimmy Carter, ahora octogenario, en recientes declaraciones repudió las expresiones belicistas del presidente Donald Trump, en su manifestación de “destruir Norcorea”, una revelación más de la incapacidad del gobernante y su carácter agresivo, contrastando con las voces que se inclinan por la vía diplomática para resolver esa candente situación.

El 68 por ciento de los estadounidenses teme que el presidente Trump involucre a la nación en un conflicto con su retórica y sus acciones, mientras el 71 por ciento afirma que su comportamiento no es el que se espera de un gobernante. Esos son los datos que revela un nuevo documento de la Universidad George Washington publicado recientemente, conforme lo expuesto en despacho de prensa.

Las semanas anteriores habían estado marcadas además por una escalada en la retórica belicista de Trump contra Corea del Norte, a la que amenazó con “fuego y furia” si continúa con sus pruebas nucleares. El porcentaje de estadounidenses con una visión desfavorable de la administración Trump es superior al que registran los líderes republicanos Paul Ryan y Match MacConell, pero estos últimos por sus posiciones extremistas de derecha pueden caracterizarse como el típico “Americano feo”.

La ejemplar declaración del expresidente Carter coincide con su pensamiento demócrata, manifestado con claridad durante su administración en los años 70. Fue por entonces, ya casi a finales de esa década, cuando suspendió la ayuda militar a Guatemala, informado por la represión gubernamental en el país, atribuida mayormente al ejército. Carter perdió las elecciones de 1979 en los Estados Unidos al producirse el incidente de la toma de su embajada en Irán, en la que se negó a tomar una acción violenta en lugar de una propuesta pacífica.

El expresidente Carter se ha caracterizado por una conducta humanitaria, como lo ha demostrado al correr de los años con su proyecto para la construcción de vivienda para los pobres en el área de Latinoamérica y el Caribe. En acción con martillo y serrucho ha sido visto en documentales dedicado a ese trabajo aún en sus años de la senectud. Así puede verse el contraste entre la personalidad del exgobernante con la del actual presidente Trump, un individuo arrogante, sin rasgos de humanismo y más bien con vocación bélica que pone en peligro al mundo ante el espectro de una guerra nuclear.

Es de notar que no sólo es manifiesto el rechazo al presidente Trump por una gran parte de la población estadounidense, sino también por un círculo de intelectuales y líderes políticos que incluyen a republicanos, como quedó demostrado a principios de la semana que termina cuando el senador republicano Bob Canker, quien apoyó al principio al gobernante, ahora hizo pública su antipatía con la política belicista del mandatario.

Personalidades como el prestigioso Noam Chomsky, un intelectual de renombre, el cineasta documentalista Michael Moore y otros que incluyen a la escritora que, aunque canadiense Naomi Klein, muy vinculada a la política estadounidense, han  hecho oír sus voces en crítica secundada por destacados profesores de las más importantes universidades de la poderosa nación, en coincidente acuerdo para protestar por la ruinosa y sobre todo peligrosa política de Trump.

Hollywood se caracteriza por contar con una miríada de personalidades que han manifestado su repudio a Donald Trump, contándose entre los más destacados a Meryl Streep, Angelina Jolie, Susan Sarandon, Cher, George Clooney, Robert De Niro, Johnny Deep y muchos más. Un aplauso para todos los buenos “americanos” que están de lado de lo justo.