Agricultores inquietos por guerra comercial de EE. UU. y China

Por STEVE KARNOWSKI
MINEÁPOLIS, Minnesota, EE.UU.
Agencia (AP)

Muchos agricultores estadounidenses están postergando compras e inversiones con la esperanza de que se dé una tregua en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la cual ha dejado sus cosechas en desventaja competitiva en el extranjero.

Cuanto más tiempo estén vigentes los aranceles del gobierno del presidente Donald Trump, más tiempo estarán expuestos los productores de soya y carne de puerco a las medidas punitivas de China.

El 6 de julio, el gobierno de Trump cumplió su amenaza de imponer aranceles del 25% a 34 mil millones de dólares en productos chinos con el argumento de que Beijing roba o presiona a las compañías estadounidenses para que entreguen tecnología. China respondió con aranceles similares a la misma cantidad de importaciones de Estados Unidos, incluida la soya y la carne de cerdo. El gobierno federal anunció el 10 de julio una posible segunda ronda de aranceles que afectaría a 200 mil millones de dólares en productos chinos. Por su parte, Beijing prometió “medidas firmes y contundentes” en respuesta.

“Desde la perspectiva de un agricultor, lo único que puedes hacer es esperar y tener esperanza, lo que no son muy buenas opciones”, dijo Michael Petefish, quien cultiva soya y maíz cerca de la ciudad de Claremont, en el sur de Minnesota. “Si puedes costear no vender tus granos ahora, simplemente ponlos en un contenedor y almacénalos, y espera a que mejore el mercado. Es todo lo que puedes hacer”, indicó.

Wanda Patsche y su esposo, Chuck, están doblemente afectados. Cosechan maíz y soya y crían cerdos cerca de Welcome, en el sur de Minnesota. Wanda afirmó que la principal medida que tanto ellos como sus vecinos han tomado para protegerse es demorar la inversión en sus operaciones.

“No habrá compras de equipos, ni mejoras, solo mantener lo que tenemos. Básicamente es un patrón de espera. Y esperar que las cosas se solucionen bastante rápido”, dijo.

Los productores a menudo se protegen contra la caída de los precios al vender parte de su cosecha en el mercado de futuros, fijando un precio anticipado para los cultivos que cosecharan en el otoño. Patsche expresó que ella y su esposo comercializaron una pequeña parte de su cosecha de este año, por lo que pueden contar con una ganancia de aquellas fanegas, pero tendrían pérdidas si venden más a los precios actuales. Así que esperan que los mercados reciban buenas noticias que eleven los precios.

Greg Bartz, un agricultor de cerca de Sleepy Eye, en el condado sureño de Brown, Minnesota, señaló que vendió la mayor parte de su cosecha de maíz y soya de 2018 a principios del año, antes de que los temores comerciales hundieran los precios. Apuntó que es una apuesta que puede salir mal si al final los precios suben.

“Nunca se sabe y tampoco tienes idea de cómo va a ser la producción”, indicó Bartz, quien funge como presidente de la Junta Agrícola del condado.

Una de las pocas cosas que los agricultores pueden hacer por ahora es hacerse escuchar. Petefish y otros productores de la Asociación Estadounidense de Soya y de la Federación Estadounidense de Agricultores acudieron al Capitolio el 11 de julio para decirles a los legisladores cómo se convertirán en daños colaterales de la guerra comercial, a menos que haya una resolución pronto.

“Desafortunadamente, muchas personas no son muy optimistas”, agregó Petefish, presidente de la Asociación de Agricultores de Soya de Minnesota. “No están seguros de cómo terminará esto, y es lo que todos tratan de averiguar: ¿Cuál es el plan?”.

Joe Ericson, cuya familia cultiva soya, maíz y trigo en el este de Dakota del Norte, afirmó que los aranceles ponen a los productores como él, quienes son partidarios de Trump, en una posición incómoda.
“Apoyo completamente a mi presidente, pero es difícil defenderlo”, indicó. “Realmente no defendemos los aranceles, apoyamos el libre comercio. Quisiéramos que hubiera otra forma en la que él (Trump) pudiera encontrar una solución”.

.